Por/By John LaForge
La amenaza constante de la OTAN de atacar a Rusia con armas nucleares se pone de manifiesto cada otoño. El ensayo termonuclear de este año, denominado Mediodía Firme, comenzó el 13 de octubre, según la oficina de prensa de la OTAN y el Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa (SHAP), en Mons, Bélgica.
El eufemismo de la OTAN para su ensayo anual del fin del mundo es “ejercicio”, y el Armagedón de este año incluye aviones de guerra de catorce de los 32 estados de la OTAN, 71 aeronaves (11 más que el año pasado) y 2000 conspiradores militares.
En palabras del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el ensayo tiene como objetivo “garantizar que nuestra disuasión nuclear siga siendo lo más creíble… y eficaz posible”. Traducción: Estamos probando la preparación para cometer una masacre masiva con bombas de hidrógeno. El anuncio de la OTAN del 13 de octubre contenía más galimatías: «Los militares ensayarán los procedimientos relacionados con el despliegue de aeronaves de doble capacidad [nuclear y no nuclear] y el empleo de activos de apoyo convencionales en operaciones nucleares, garantizando que todas las fuerzas participantes puedan coordinarse eficazmente en un escenario nuclear». Traducción: Vamos a practicar una masacre masiva mediante explosiones termonucleares, tormentas de fuego y radiación.
El coronel Daniel Bunch, jefe de Operaciones Nucleares de SHAPE, declaró a la prensa: «Nos centramos en… planificar los ataques,… sincronizar… todos esos elementos para que se ejecuten…». Traducción: El propósito de Steadfast Noon es planificar una masacre masiva radiactiva compleja y coordinada.
Para tranquilizar a los lectores, la OTAN declaró: «No se utilizarán armas nucleares activas». Evidentemente, solo habrá maniquíes en los F-35. El simulacro de ataque nuclear se lleva a cabo en la base aérea de Volkel (Países Bajos), la base de Lakenheath (Inglaterra), Kleine-Brogel (Bélgica) y Skrydstrup (Dinamarca), mientras que Finlandia, Polonia, Estados Unidos, Alemania y otros países también se disfrazan de verdugos.
La Fuerza Aérea de los Países Bajos estrenó recientemente sus cazabombarderos F-35A, recién adquiridos, que han sido “certificados” para transportar las nuevas bombas H estadounidenses B61-12 lanzadas desde el aire. Según informes, ya están estacionadas en Bélgica, Países Bajos, Italia, Inglaterra y Alemania.
El ejercicio en curso de la OTAN incluye el uso de aeronaves no nucleares, como aviones de vigilancia, aviones de reconocimiento, aviones de reabastecimiento (para vuelos de larga distancia a Moscú) y gigantescos aviones cisterna KC-135 Stratotankers. Todos ellos, según la OTAN, “sirven como apoyo convencional a las operaciones nucleares”. Traducción: “Operaciones nucleares” significa atacar con ojivas envenenadas incontrolables e indiscriminadas. La inclusión de personal de “apoyo” no nuclear en la OTAN significa que toda la Fuerza Aérea puede compartir la carga ética de arriesgarse a la destrucción de la civilización, de modo que no recaiga solo sobre los artilleros y pilotos.
¿Es sensata la planificación y preparación de ataques nucleares, o es una ideación suicida y una locura?
Nada menos que una autoridad como el general George L. Butler (retirado de la USAF), exjefe del Comando Aéreo Estratégico (que controla todas las armas nucleares estadounidenses), ha condenado este tipo de preparación para ataques nucleares, que él mismo moldeó y ensayó durante años. El general Butler es el primer comandante del Comando Aéreo Estratégico (SAC) en rechazar y abandonar la “disuasión” nuclear (en docenas de discursos, artículos y sus memorias, Uncommon Cause) y en pedir su abolición. Arremetiendo contra el “poder obsceno de una sola arma nuclear”, el general Butler escribió en la revista de otoño de 1996 y primavera de 1999 de la Nuclear Age Peace Foundation que los planes militares de ataque nuclear son “un anacronismo pernicioso”.
El general Butler escribió: “Las armas nucleares no son armas en absoluto. Son agentes de terror físico y genético increíblemente destructivos… Son una especie de bombas de relojería biológicas cuyos efectos trascienden el tiempo y el espacio, envenenando la Tierra y a sus habitantes durante generaciones”.
Las incesantes amenazas de ataques nucleares de la OTAN se hacen presentes en Europa, y sus cabecillas hablan con naturalidad. El general Butler, uno de los muchos planificadores de guerra nuclear retirados que discrepan, afirma: “La disuasión suspendió el pensamiento racional en la Era Nuclear”. El comandante denunció la disuasión, tanto en la teoría como en la práctica, empleando palabras que aún podrían incitar a la deserción o al motín entre los nuclearistas: «Las probables consecuencias de una guerra nuclear carecen de justificación política, militar o moralmente aceptable, y por lo tanto, la amenaza de usar armas nucleares es indefendible».
John LaForge, sindicado por PeaceVoice, es codirector de Nukewatch, un grupo de vigilancia de la energía y las armas nucleares.
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NATO’s nuclear threats on parade
NATO’s standing threat to attack Russia with nuclear weapons is put on parade every autumn. This year’s thermonuclear dry run⸺dubbed Steadfast Noon⸺got started October 13 according to NATO’s press office and the Supreme Headquarters Allied Powers Europe, or SHAPE, in Mons, Belgium.
NATO’ euphemism for its yearly doomsday rehearsal is “exercise,” and this year’s dress Armageddon includes warplanes from fourteen of NATO’s 32 states, and involves 71 aircraft (11 more than last year), and 2000 military conspirators.
In the words of NATO’s Secretary-General Mark Rutte, the run-through is “to make sure that our nuclear deterrent remains as credible … and as effective as possible.” Translation: We’re testing readiness to commit mass slaughter with hydrogen bombs.
NATO’s Oct. 13 announcement had more gibberish: “Service members will rehearse the procedures related to the deployment of dual-capable [nuclear & non-nuclear] aircraft and the employment of conventional support assets in nuclear operations, ensuring all participating forces can coordinate effectively in a nuclear scenario.” Translation: We’re going to practice mass slaughter using thermonuclear blasts, firestorms, and radiation.
Col. Daniel Bunch, Chief of Nuclear Operations at SHAPE, said to the press: “There is focus in … getting the strikes planned, … getting … all of those elements synchronized to deliver…” Translation: Steadfast Noon’s purpose is to plan a complex, coordinated radioactive mass slaughter.
As if to put readers at ease, NATO said, “No live nuclear weapons will be used.” Evidently only dummies will be in the F-35s.
The nuclear attack drill is under way at Volkel Air Base in the Netherlands, Lakenheath base in England, Kleine-Brogel in Belgium, and Skrydstrup in Denmark, while Finland, Poland, the U.S., Germany, and others are also dressing up as executioners.
The Netherlands Air Force recently debuted its newly purchased F-35A jet fighter-bombers which have been “certified” to carry the new U.S. B61-12 air-dropped H-bombs, which have reportedly now been stationed in Belgium, Netherlands, Italy, England, and Germany.
NATO’s ongoing exercise includes the use of non-nuclear aircraft, like surveillance planes, reconnaissance planes, refueling planes (for the long haul to Moscow), and giant KC-135 Stratotankers, all of which, according to NATO, “serve in a conventional support to nuclear operations.” Translation: “Nuclear operations” means attacking with uncontrollable, indiscriminate, poisoned warheads.
NATO’s inclusion of non-nuclear “support” personnel means the whole Air Force can share the ethical burden of risking the obliteration of civilization, so it isn’t carried only by the trigger men and pilots.
Is the planning and preparing of nuclear attacks sane, or is it suicidal ideation and madness?
No less an authority than Gen. George L. Butler (USAF Ret.), a former head of Strategic Air Command⸺which controls all U.S. nuclear weapons⸺has condemned all such nuclear attack preparedness, which he himself molded and rehearsed for years. Gen. Butler is the first SAC commander to reject and abandon nuclear “deterrence”⸺ in dozens of speeches, articles, and a memoir Uncommon Cause⸺and to call for abolition.
Lambasting “the obscene power of a single nuclear weapon,” Gen. Butler wrote in the Fall 1996 and Spring 1999 journal of the Nuclear Age Peace Foundation that the military’s nuclear attack plans are “a pernicious anachronism.”
Gen. Butler wrote, “Nuclear weapons are not weapons at all. They are insanely destructive agents of physical and genetic terror… They’re some species of biological time bombs whose effects transcend time and space, poisoning the earth and its inhabitants for generations to come.”
NATO’s ceaseless nuclear attack threats are on parade in Europe now, and its ring leaders talk as if they are rational. Gen. Butler, who is one of dozens of retired nuclear war planners that disagree, says, “Deterrence suspended rational thinking in the Nuclear Age.”
The commander denounced deterrence, in theory and practice, using words that could still stir desertion or mutiny among the nuclearists: “The likely consequences of nuclear war have no politically, militarily or morally acceptable justification, and therefore the threat to use nuclear weapons is indefensible.”
John LaForge, syndicated by PeaceVoice, is Co-director of Nukewatch a nuclear power and weapons watchdog group.
