La Detención de Inmigrantes sin Control Judicial
Nueva Orleans, LA — El 29 de abril, el Tribunal de Apelaciones de los EE. UU. para el Quinto Circuito escuchó los argumentos orales en un conjunto de casos que podrían determinar si las personas pueden ser mantenidas en detención migratoria sin tener jamás la oportunidad de impugnar los motivos de su encarcelamiento mientras sus casos avanzan.
Lo que está en juego es un principio constitucional básico: si las personas tienen derecho a una oportunidad significativa para impugnar su detención.
El Quinto Circuito dictaminó anteriormente que las leyes de inmigración permiten al gobierno detener a cualquier persona que no haya ingresado legalmente al país —incluyendo a residentes de larga data en los EE. UU. con profundos lazos familiares y comunitarios— sin concederles dicha oportunidad.
Ahora, el gobierno solicita a ese mismo tribunal que revoque las decisiones de tribunales inferiores, las cuales establecieron que tres hombres —quienes han residido en el país por más de una década— poseen el derecho constitucional de impugnar su detención migratoria.
«El gobierno argumenta que puede mantener a las personas en detención migratoria sin tener que justificarlo jamás», declaró Rebecca Cassler, abogada principal de litigios del American Immigration Council, quien presentó los argumentos en el caso. «Esto intensificaría drásticamente la detención masiva en un momento en que ya existe un número récord de personas falleciendo en estas instalaciones, las cuales se encuentran hacinadas y son propensas a abusos. Significaría que millones de personas que han permanecido en los Estados Unidos durante años o décadas, y que poseen profundos lazos con este país, podrían terminar encarceladas sin una oportunidad real de abogar por su liberación. Esto debería ser motivo de preocupación para cualquiera que crea en las protecciones constitucionales básicas».
En el centro de estos casos se encuentran tres padres de hijos ciudadanos estadounidenses —todos ellos residentes de larga data en Texas y sin antecedentes penales— que fueron arrestados tras detenciones rutinarias de tráfico e inmediatamente encarcelados, sin que nadie revisara jamás si su detención resultaba necesaria. El American Immigration Council y el National Immigration Project presentaron los argumentos ante el Quinto Circuito en representación de estos tres hombres, cuyos casos fueron consolidados para fines de apelación.
En 2025, el ICE dejó de ofrecer a ciertos inmigrantes detenidos oportunidades de liberación mientras sus casos migratorios progresaban, basándose en una nueva y radical interpretación de las leyes de inmigración adoptada por la administración Trump. En cientos de casos a lo largo del país, jueces federales han dictaminado que esta política viola la ley. Sin embargo, el Quinto Circuito —el tribunal federal de apelaciones que supervisa a Texas, Luisiana y Misisipi, los estados con las mayores poblaciones de personas en detención migratoria— dictaminó en febrero que la interpretación de la administración estaba permitida bajo la ley federal de inmigración.
No obstante, los tribunales de menor instancia determinaron que los inmigrantes, como los tres hombres que protagonizan este caso, podían impugnar su detención basándose en motivos constitucionales. Ahora, el gobierno solicita al Quinto Circuito que dictamine que la mayoría de los inmigrantes no poseen el derecho constitucional de solicitar su liberación de la detención mientras sus casos se encuentran pendientes.
«Las personas encarceladas bajo esta política son padres, vecinos y miembros de la comunidad que han formado parte de este país durante años», afirmó Ellie Norton, abogada principal del National Immigration Project. «El gobierno pretende obtener un cheque en blanco para encarcelar a quien decida, sin tener que mirar jamás a un juez a los ojos para explicar el motivo. Eso constituye una detención autoritaria y una ruptura drástica con décadas de precedentes legales».
El derecho a impugnar la decisión del gobierno de detener a una persona es una piedra angular del sistema de justicia de los Estados Unidos, ya que garantiza que el gobierno no pueda mantener encarceladas a personas que no representan ningún peligro para la comunidad ni riesgo de fuga. La administración Trump argumenta que a la mayoría de los inmigrantes no se les debería conceder este derecho, sentando así un precedente peligroso para nuestra democracia y para los límites del poder gubernamental.
«Este caso pone a prueba un principio constitucional básico: que el gobierno debe justificar la privación de la libertad de una persona», señaló Cassler. «Sin esa salvaguarda, las personas serán encarceladas incluso cuando la detención no sea necesaria, sin tener una oportunidad real de impugnarla».
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Federal Court Hears Case That Could Allow Unchecked Immigration Detention
New Orleans, LA– On April 29, the U.S. Court of Appeals for the Fifth Circuit heard oral arguments in a set of cases that could determine whether people can be held in immigration detention without ever getting any chance to challenge why they are being locked up while their case moves forward.
At stake is a basic constitutional principle: whether people have the right to a meaningful opportunity to challenge their detention.
The Fifth Circuit previously ruled that the immigration laws allow the government to detain any person who did not enter the country lawfully — including longtime U.S. residents with deep family and community ties — without giving them that chance.
Now, the government is asking that same court to reverse lower court decisions finding that three men who have lived in the country for over a decade have a constitutional right to challenge their immigration detention.
“The government is arguing it can keep people in immigration detention without ever having to justify it,” said Rebecca Cassler, senior litigation attorney at the American Immigration Council, who argued the case. “This would supercharge mass detention at a time when there’s already a record number of people dying in these overcrowded and abuse-prone facilities. It would mean that millions of people who have been in the United States for years or decades, with deep ties to this country, could end up in jail with no real chance to argue for release. That should concern anyone who believes in basic constitutional protections.”
At the center of these cases are three fathers of U.S. citizen children—all longtime Texas residents with no criminal history—who were arrested following routine traffic stops and immediately locked up, without anyone ever reviewing whether their detention was necessary. The American Immigration Council and the National Immigration Project argued before the Fifth Circuit on behalf of these three men, whose cases were consolidated for appeal.
In 2025, ICE stopped allowing certain detained immigrants opportunities for release from detention as their immigration cases progressed, based on the Trump administration’s radical new interpretation of the immigration laws. In hundreds of cases across the country, federal judges have found that this policy violates the law.
But the Fifth Circuit–the federal appellate court that oversees Texas, Louisiana, and Mississippi, the states with the highest populations of people in immigration detention–ruled in February that the administration’s interpretation was allowed under federal immigration law.
Lower courts nonetheless found that immigrants like the three men at the center of this case could challenge their detention on constitutional grounds. The government is now asking the Fifth Circuit to hold that most immigrants have no constitutional right to seek release from detention while their cases are pending.
“The people locked up under this policy are parents, neighbors, and community members who have been part of this country for years,” said Ellie Norton, Senior Staff Attorney, of the National Immigration Project. “The government wants a blank check to jail anyone it chooses without ever having to look a judge in the eye and explain why. That is authoritarian detention and a dramatic break from decades of legal precedent.”
The right to challenge the government’s decision to detain someone is a cornerstone of the U.S. justice system, ensuring that the government cannot keep people locked up who pose no danger to the community and no flight risk. The Trump administration is arguing most immigrants should not be afforded this right, setting a dangerous precedent for our democracy and the limits of government power.
“This case tests a basic constitutional principle: that the government must justify taking away someone’s liberty,” said Cassler. “Without that safeguard, people will be locked up even when detention isn’t necessary, with no meaningful chance to challenge it.”
