La jueza Sotomayor acaba de advertir al respecto
Por/By Jordan Rubin
En respuesta a una pregunta en la rueda de prensa diaria del martes, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, mencionó la “idea” del presidente Donald Trump de deportar a ciudadanos estadounidenses “violentos” y “atroces”, añadiendo una salvedad aparentemente importante: “Si es legal”.
No lo es.
Pero eso no significa que no pueda suceder. De hecho, la jueza Sonia Sotomayor advirtió apenas un día antes sobre esta posibilidad.
Discrepando de la decisión de la Corte Suprema de otorgar ayuda de emergencia al gobierno en un caso sobre deportaciones, Sotomayor escribió que las implicaciones de la postura legal de la administración Trump son que “no solo los no ciudadanos, sino también los ciudadanos estadounidenses, podrían ser sacados de las calles, obligados a subir a aviones y confinados en prisiones extranjeras sin posibilidad de reparación si se deniega ilegalmente la revisión judicial antes de la expulsión”.
La posibilidad también se cierne sobre otra apelación pendiente ante los jueces, en el caso de Kilmar Abrego García, quien fue deportado erróneamente a El Salvador. A pesar de reconocer un “error administrativo” al enviarlo a ese país, el gobierno se ha resistido a remediarlo.
En apoyo a su regreso, académicos constitucionales escribieron al alto tribunal que, si la postura del gobierno fuera correcta, entonces “el Poder Ejecutivo poseería un poder asombroso, un poder que el presidente podría ejercer de maneras extremas y extraordinarias, incluso contra ciudadanos estadounidenses a quienes simplemente desaprueba”.
Los comentarios de Leavitt refuerzan así la importancia de la próxima decisión del tribunal en el caso de Abrego García, cuyas consecuencias podrían determinar hasta dónde llegará esta administración.
Este artículo se publicó originalmente en MSNBC.com.
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White House floats deporting U.S. citizens
Justice Sotomayor just warned about that
Responding to a question at Tuesday’s daily briefing, White House press secretary Karoline Leavitt mentioned President Donald Trump’s “idea” to potentially deport “violent” and “heinous” U.S. citizens, adding a seemingly important caveat: “If it’s legal.”
It’s not.
But that doesn’t mean it can’t happen. Indeed, Justice Sonia Sotomayor warned just a day earlier of the possibility.
Dissenting from the Supreme Court’s decision to grant emergency relief to the government in a case about deportations, Sotomayor wrote that the implications of the Trump administration’s legal stance is that “not only noncitizens but also United States citizens could be taken off the streets, forced onto planes, and confined to foreign prisons with no opportunity for redress if judicial review is denied unlawfully before removal.”
The possibility also lurks in another appeal pending before the justices, in the case of Kilmar Abrego Garcia, who was erroneously deported to El Salvador. Despite conceding an “administrative error” in sending him to that country, the government has resisted remedying the error. Supporting his return, constitutional scholars wrote to the high court that, if the government’s position were correct, then “the Executive Branch would possess a shuddering degree of power — power that the President could wield in extreme and extraordinary ways, including against American citizens that the President simply disfavors.”
Leavitt’s comments thus reinforce the importance of the court’s forthcoming decision in Abrego Garcia’s case, whose consequences could inform just how far this administration will go.
This article was originally published on MSNBC.com
