Washington D.C. — El martes por la noche, el juez Matthew Kacsmaryk rechazó desestimar la demanda federal que los fiscales generales de Missouri, Kansas e Idaho utilizan en su intento por restringir el acceso a la mifepristona y, en su lugar, transfirió el caso a la corte federal en Missouri. Se trata de una demanda infundada que amenaza aún más el acceso al aborto.
Alexis McGill Johnson, presidenta y directora general de Planned Parenthood Federation of America dijo: “La mifepristona es segura y eficaz, pero eso no ha impedido que los oponentes al aborto intenten atacarla y restringir su acceso por todos los medios posibles. Este caso representa una verdadera amenaza para el acceso a la mifepristona mientras la atención de salud sexual y reproductiva sigue bajo ataque por parte de legisladores contrarios al aborto. Todas las personas, en todas partes, deberían tener la libertad de tomar decisiones sobre sus cuerpos, vidas y futuros, y Planned Parenthood continuará luchando para hacer de ello una realidad”.
Este caso es uno de los muchos ataques contra el aborto con medicamentos tanto a nivel estatal como federal, a pesar de la seguridad y eficacia comprobadas de la mifepristona. Más de 7.5 millones de personas en Estados Unidos la han utilizado para el aborto con medicamentos y para la atención de abortos espontáneos desde que fue aprobada por la FDA hace más de dos décadas. El aborto con medicamentos es esencial para proteger el acceso al aborto y representa el 63% de todos los abortos en Estados Unidos. Actualmente, la mifepristona sigue disponible y accesible en los estados donde el aborto es legal.
Por su parte Margot Riphagen, presidenta y directora general de Planned Parenthood Great Rivers dijo: “En Missouri conocemos muy bien los ataques contra el aborto con medicamentos que no están basados en la ciencia y seguimos presenciando las consecuencias negativas para la salud pública derivadas de demandas con motivaciones políticas, información errónea y restricciones. Los políticos no deberían interferir en decisiones que deben tomarse entre los pacientes y sus proveedores de confianza”.
Emily Wales, presidenta y directora general de Planned Parenthood Great Plains, declaró: “Este caso siempre ha tenido que ver con la ideología, no con la seguridad de los pacientes. No sorprende que ahora haya sido transferido a un distrito donde casi la mitad de la corte fue nombrada para el poder judicial después de socavar los derechos al aborto en la oficina del fiscal general de Missouri. Cuando los votantes de Missouri se convirtieron en los primeros del país en poner fin a una prohibición total del aborto, exigieron que la atención a los pacientes estuviera por encima de la ciencia falsa”.
Mientras Rebecca Gibron, directora general de Planned Parenthood Great Northwest, Hawai’i, Alaska, Indiana, Kentucky expresó: “La campaña del fiscal general de Idaho para criminalizar la atención demuestra que prohibir el aborto en Idaho nunca fue suficiente, porque están preparando el terreno para una prohibición a nivel nacional. Está demostrado que prohibir el aborto no lo detiene, solo lo hace menos seguro”.
