Trabajadores de hospitales de Illinois y legisladores exigen financiamiento estable y legislación para mejorar la dotación de personal en una manifestación en el Capitolio estatal
La senadora Lakesia Collins y el senador Christopher Belt se unieron a SEIU Healthcare Illinois y al sindicato Teamsters para exigir que la legislatura estatal financie la atención médica obligando a los ultrarricos a pagar sus impuestos estatales
Los trabajadores comparten experiencias de primera mano sobre hospitales con falta de personal, el creciente impacto en los pacientes y las comunidades vulnerables
Springfield, Illinois (NED).— Trabajadores de hospitales afiliados a SEIU Healthcare Illinois (HCII), miembros del sindicato Teamsters, la senadora estatal Lakesia Collins y el senador estatal Christopher Belt se manifestaron el miércoles frente al Capitolio del Estado de Illinois, alertando sobre la creciente crisis de salud en el estado y exigiendo medidas inmediatas para financiar los hospitales, fortalecer los estándares de personal y proteger el acceso a la atención médica para las familias de todo el estado.
Enfermeros, personal de hospitales y sus aliados instaron a los legisladores a priorizar la atención médica en el presupuesto estatal, obligando a los multimillonarios y a las grandes corporaciones a pagar sus impuestos, ingresos que podrían generar más de 7 mil millones de dólares anuales para estabilizar los hospitales y ampliar el acceso a la atención médica. Los defensores también exigen que los legisladores aprueben dos leyes cruciales: el Proyecto de Ley de Dotación de Personal y Seguridad para Trabajadores Hospitalarios (SB 0021/HB 3512) y el Proyecto de Ley de Liderazgo en Equidad y Acceso a la Salud Hospitalaria (HEAL, por sus siglas en inglés) (SB 3318/HB 5188). Estas medidas fortalecerían los estándares de dotación de personal, mejorarían la seguridad en el lugar de trabajo y destinarían recursos esenciales a los hospitales comunitarios que atienden a los residentes más vulnerables de Illinois.
“Cada día me enorgullece ir a trabajar porque sirvo a mi comunidad. En Roseland, nos preocupamos por las personas sin importar sus necesidades. Muchos de nuestros pacientes no tienen seguro médico y carecen de acceso a atención médica preventiva. No somos solo un departamento de emergencias; funcionamos como consultorio médico de atención primaria, servicios sociales y un salvavidas, todo en uno”, dijo Lartees Broyles, miembro de HCII y enfermera registrada en el Hospital Comunitario Roseland. “Al aprobar el proyecto de ley HEAL, los legisladores pueden garantizar que los hospitales de la red de seguridad social reciban la financiación que necesitan año tras año. Podemos asegurarnos de que esto suceda gravando a los ricos y haciéndoles pagar lo que les corresponde”.
El proyecto de ley sobre dotación de personal y seguridad del personal hospitalario abordaría directamente la crisis de personal y mejoraría las medidas de rendición de cuentas de los hospitales al eliminar las horas extras obligatorias, limitar la proporción de personal por paciente a 1:7 durante el día y a 1:11 por la noche, establecer la proporción de enfermeras residentes por paciente en 1:1 para pacientes con traumatismos y en 1:8 para unidades materno-infantiles, y exigir transparencia en los niveles de personal mediante informes anuales públicos. El proyecto de ley HEAL estabilizaría la financiación de los hospitales de la red de seguridad social, al tiempo que establecería estándares para proteger la calidad de la atención y garantizar la rendición de cuentas sobre cómo se gastan los fondos públicos.
«Como extrabajadora del sector sanitario, puedo decirles, por experiencia propia, que he presenciado las devastadoras consecuencias para las personas, las familias y las comunidades cuando los pacientes no pueden acceder a los recursos sanitarios, especialmente cuando se trata de escasez de personal. Es un trabajo agotador el que ven hacer a estos héroes que están a mi lado todos los días», declaró la senadora estatal Lakesia Collins. “Se trata de tomar una decisión clara: ¿invertimos en hospitales que salvan vidas a diario y tienen el potencial de revertir esta brecha en la esperanza de vida, o permitimos que sigan operando al límite?”
Durante la manifestación, los trabajadores hospitalarios describieron la creciente presión que supone atender a pacientes en sistemas hospitalarios saturados, ilustrando cómo la falta de personal y la falta de financiación ponen en riesgo la atención médica.
«Las grandes corporaciones están eludiendo un impuesto de 7.000 millones de dólares en Illinois cada año. Ese es dinero que podría destinarse a la financiación hospitalaria, pero en su lugar, se está privando a las familias de Illinois de la atención médica que todos merecemos. Esta pérdida no solo se refleja en una hoja de cálculo; se manifiesta cuando los padres tienen que tomar la decisión imposible de elegir entre pagar los medicamentos o el alquiler», afirmó Kimberly Smith, miembro de la Junta Ejecutiva de HCII y técnica de atención al paciente en el Northwestern Memorial Hospital. «¿Protegemos las ganancias corporativas o protegemos las vidas de los pacientes? Los trabajadores de la salud hacen sacrificios a diario para ser los héroes que los pacientes necesitan. Pedimos a nuestros legisladores que se unan a nosotros y tomen la decisión de ser los héroes que Illinois merece, haciendo que las corporaciones paguen lo que deben para financiar la atención médica».
Los hospitales comunitarios —a menudo denominados hospitales de «red de seguridad»— constituyen un salvavidas para las familias de Illinois, especialmente en las zonas de bajos ingresos y en las comunidades de color. Estos hospitales atienden a una proporción desproporcionada de pacientes de Medicaid y operan con márgenes de beneficio extremadamente estrechos, ya que la financiación pública representa más de la mitad de sus presupuestos operativos.
Estos hospitales están siendo llevados al límite debido a que Illinois pierde miles de millones anualmente en impuestos impagos por parte de los ultrarricos y las grandes corporaciones; miles de millones que podrían utilizarse para estabilizar los hospitales y ampliar el acceso a la atención médica. Si no se toman medidas inmediatas, se prevé que la crisis se intensifique a medida que los hospitales se preparan para sufrir recortes masivos en el programa federal de Medicaid, los cuales podrían privar de cobertura médica a más de 500.000 habitantes de Illinois para el año 2034.
«En última instancia, lo que está en juego aquí es qué tipo de sistema de salud queremos tener en Illinois», declaró el senador estatal Christopher Belt. «Estamos aquí hoy porque hemos elegido un sistema de salud en el que se brinda apoyo a los trabajadores, se protege a los pacientes y la seguridad es la norma. Porque, cuando la dotación de personal no es segura, todo lo demás dentro del hospital corre peligro».
Los defensores de esta causa advirtieron que la continua falta de inversión podría obligar a los hospitales comunitarios a recortar servicios esenciales o a cerrar sus puertas por completo, especialmente en aquellas comunidades que ya enfrentan marcadas disparidades en materia de salud y donde el acceso a la atención médica es limitado. Solo en Chicago, las brechas en la esperanza de vida entre los vecindarios de mayoría negra y los de mayoría blanca pueden alcanzar hasta 20 años, lo cual subraya la necesidad urgente de realizar inversiones equitativas en el sistema de salud. «Los muy ricos y las grandes corporaciones se están lucrando a costa del sufrimiento en nuestras comunidades», afirmó Anne Igoe, vicepresidenta y directora de Sistemas de Salud en HCII. «Es hora de que paguen lo que deben en impuestos para que podamos financiar los servicios que todos, en todas nuestras comunidades, necesitan y merecen».
IL Hospital Workers, Lawmakers Call for Stable Funding, Legislation to Improve Staffing Levels in State Capitol Rall
Sen. Lakesia Collins, Sen. Christopher Belt joined SEIU Healthcare Illinois, Teamsters in demanding state legislature fund healthcare by making ultra-wealthy pay what they owe in state taxes
Workers share frontline stories of understaffed hospitals, growing toll on patients and vulnerable communities
Springfield, Illinois (NED).— Hospital workers with SEIU Healthcare Illinois (HCII), Teamsters members, State Senator Lakesia Collins and State Senator Christopher Belt rallied outside the Illinois State Capitol Wednesday, sounding the alarm on the state’s deepening healthcare crisis and demanding immediate action to fund hospitals, strengthen staffing standards, and protect access to care for families across the state.
Nurses, RNs, hospital staff and allies urged legislators to prioritize healthcare in the state budget by making billionaires and giant corporations pay what they owe in taxes—revenue that could generate more than $7 billion annually to stabilize hospitals and expand access to care. Advocates are also demanding lawmakers pass two critical pieces of legislation: the Hospital Worker Staffing and Safety Bill (SB 0021/HB 3512) and the Hospital Health Equity and Access Leadership (HEAL) Bill (SB 3318/HB 5188). These measures would strengthen staffing standards, improve workplace safety, and direct critical resources to community hospitals serving Illinois’ most vulnerable residents.
“Every day I am proud to go to work because I serve my community. At Roseland, we care about people no matter what they need. Many of our patients are uninsured and lack access to preventive healthcare. We are not just an emergency department; we serve as a primary physician’s office, social services, and a lifeline all rolled into one,” said Lartees Broyles, a HCII member and registered nurse at Roseland Community Hospital. “By passing the HEAL bill, lawmakers can ensure that safety net hospitals receive the funding that they need year after year. We can make sure that this happens by taxing the rich and making them pay their fair share.”
The Hospital Worker Staffing and Safety Bill would directly address the staffing crisis and improve hospital accountability measures by removing mandatory overtime hours, capping staff-to-patient ratios to 1:7 during the day and 1:11 at night, setting resident nurse-to-patient ratios at 1:1 for trauma patients and at 1:8 for mother-baby units, and requiring transparency around staffing levels through public annual reporting. The HEAL Bill would stabilize funding for safety-net hospitals while establishing standards to protect quality care and ensure accountability for how public dollars are spent.
“As a former healthcare worker, I can tell you from a firsthand account I have witnessed the devastating consequences to individuals, families, and communities when patients can’t access healthcare resources, especially when it comes to short staffing. That is backbreaking work that you see these heroes standing next to me do every single day,” said State Senator Lakesia Collins. “This is about making a clear choice: do we invest in hospitals that save lives every single day and have the potential to reverse this life expectancy gap, or do we allow them to continue operating on the brink?”
During the rally, hospital workers described the growing strain of caring for patients in overwhelmed hospital systems, illustrating how understaffing and underfunding are putting patient care at risk.
“On days that we are understaffed, my patient load will go between 10 to 11 patients. That means more patients who depend on me will have less time. Short staff means I have to be everywhere at once. It means that the time I spend with my patients is short when I want to give them the care that they deserve, but I can’t,” said Catina Reed, Teamsters member and patient care technician at Rush University Medical Center. “I should not have to risk breaking my shoulder or breaking my back trying to do the job of two people at the same time.”
Speakers underscored that Illinois’ worsening healthcare crisis is not inevitable, but the result of policy choices that have allowed corporate tax avoidance to starve community hospitals of the funding they need. In addition to the Hospital Worker Staffing and Safety Bill and the HEAL Bill, workers are demanding that the legislature take steps in this year’s budget to make the ultra-rich pay what they owe by closing corporate tax loopholes, implementing a billionaire wealth tax and digital advertising tax, and requiring worldwide combined reporting.
“Large corporations are dodging a 7 billion dollar Illinois tax every year. That is money that could go to hospital funding, but instead Illinois families are being robbed of healthcare that we all deserve. This loss doesn’t just show up on a spreadsheet, it shows up when parents have to make the impossible choice of paying for medicine or rent,” said Kimberly Smith, HCII Executive Board member and patient care technician at Northwestern Memorial Hospital. “Do we protect corporate profits or do we protect patients’ lives? Healthcare workers make sacrifices every day to be the heroes that patients need. We are asking our lawmakers to join us to make the choice to be the heroes that Illinois deserves by making corporations pay what they owe to fund healthcare.”
Community hospitals—often referred to as safety-net hospitals—are lifelines for Illinois families, particularly in low-income areas and communities of color. These hospitals serve a disproportionate share of Medicaid patients and operate on razor-thin margins, with public funding making up more than half of their operating budgets.
These hospitals are being pushed to the brink because Illinois loses billions annually in unpaid taxes from the ultra-wealthy and large corporations; billions that could be used to stabilize hospitals and expand access to care. Without immediate action, the crisis is expected to intensify as hospitals brace for massive federal Medicaid cuts that could strip health coverage from more than 500,000 Illinoisans by 2034.
“At the end of the day, this is about what kind of healthcare system we want in Illinois,” said State Senator Christopher Belt. “We are here today because we are choosing a healthcare system in which workers are supported, patients are protected, and safety is the standard. Because when staffing isn’t safe, everything else in the hospital is at risk.”
Advocates warned that continued underinvestment could force community hospitals to cut essential services or shut down entirely, particularly in communities already facing stark health disparities and access to care is limited. In Chicago alone, life expectancy gaps between majority-Black and majority-white neighborhoods can reach up to 20 years, underscoring the urgent need for equitable healthcare investment.
“The very wealthy and big corporations are profiting from the suffering in our communities,” said Anne Igoe, VP and Director of Health Systems at HCII. “It is time for them to pay what they owe in taxes so we can fund the services that everyone in all of our communities need and deserve.”
estable y legislación para mejorar la dotación de personal en una manifestación en el Capitolio estatal
La senadora Lakesia Collins y el senador Christopher Belt se unieron a SEIU Healthcare Illinois y al sindicato Teamsters para exigir que la legislatura estatal financie la atención médica obligando a los ultrarricos a pagar sus impuestos estatales
Los trabajadores comparten experiencias de primera mano sobre hospitales con falta de personal, el creciente impacto en los pacientes y las comunidades vulnerables
Springfield, Illinois (NED).— Trabajadores de hospitales afiliados a SEIU Healthcare Illinois (HCII), miembros del sindicato Teamsters, la senadora estatal Lakesia Collins y el senador estatal Christopher Belt se manifestaron el miércoles frente al Capitolio del Estado de Illinois, alertando sobre la creciente crisis de salud en el estado y exigiendo medidas inmediatas para financiar los hospitales, fortalecer los estándares de personal y proteger el acceso a la atención médica para las familias de todo el estado.
Enfermeros, personal de hospitales y sus aliados instaron a los legisladores a priorizar la atención médica en el presupuesto estatal, obligando a los multimillonarios y a las grandes corporaciones a pagar sus impuestos, ingresos que podrían generar más de 7 mil millones de dólares anuales para estabilizar los hospitales y ampliar el acceso a la atención médica. Los defensores también exigen que los legisladores aprueben dos leyes cruciales: el Proyecto de Ley de Dotación de Personal y Seguridad para Trabajadores Hospitalarios (SB 0021/HB 3512) y el Proyecto de Ley de Liderazgo en Equidad y Acceso a la Salud Hospitalaria (HEAL, por sus siglas en inglés) (SB 3318/HB 5188). Estas medidas fortalecerían los estándares de dotación de personal, mejorarían la seguridad en el lugar de trabajo y destinarían recursos esenciales a los hospitales comunitarios que atienden a los residentes más vulnerables de Illinois.
“Cada día me enorgullece ir a trabajar porque sirvo a mi comunidad. En Roseland, nos preocupamos por las personas sin importar sus necesidades. Muchos de nuestros pacientes no tienen seguro médico y carecen de acceso a atención médica preventiva. No somos solo un departamento de emergencias; funcionamos como consultorio médico de atención primaria, servicios sociales y un salvavidas, todo en uno”, dijo Lartees Broyles, miembro de HCII y enfermera registrada en el Hospital Comunitario Roseland. “Al aprobar el proyecto de ley HEAL, los legisladores pueden garantizar que los hospitales de la red de seguridad social reciban la financiación que necesitan año tras año. Podemos asegurarnos de que esto suceda gravando a los ricos y haciéndoles pagar lo que les corresponde”.
El proyecto de ley sobre dotación de personal y seguridad del personal hospitalario abordaría directamente la crisis de personal y mejoraría las medidas de rendición de cuentas de los hospitales al eliminar las horas extras obligatorias, limitar la proporción de personal por paciente a 1:7 durante el día y a 1:11 por la noche, establecer la proporción de enfermeras residentes por paciente en 1:1 para pacientes con traumatismos y en 1:8 para unidades materno-infantiles, y exigir transparencia en los niveles de personal mediante informes anuales públicos. El proyecto de ley HEAL estabilizaría la financiación de los hospitales de la red de seguridad social, al tiempo que establecería estándares para proteger la calidad de la atención y garantizar la rendición de cuentas sobre cómo se gastan los fondos públicos.
«Como extrabajadora del sector sanitario, puedo decirles, por experiencia propia, que he presenciado las devastadoras consecuencias para las personas, las familias y las comunidades cuando los pacientes no pueden acceder a los recursos sanitarios, especialmente cuando se trata de escasez de personal. Es un trabajo agotador el que ven hacer a estos héroes que están a mi lado todos los días», declaró la senadora estatal Lakesia Collins. “Se trata de tomar una decisión clara: ¿invertimos en hospitales que salvan vidas a diario y tienen el potencial de revertir esta brecha en la esperanza de vida, o permitimos que sigan operando al límite?”
Durante la manifestación, los trabajadores hospitalarios describieron la creciente presión que supone atender a pacientes en sistemas hospitalarios saturados, ilustrando cómo la falta de personal y la falta de financiación ponen en riesgo la atención médica.
«Las grandes corporaciones están eludiendo un impuesto de 7.000 millones de dólares en Illinois cada año. Ese es dinero que podría destinarse a la financiación hospitalaria, pero en su lugar, se está privando a las familias de Illinois de la atención médica que todos merecemos. Esta pérdida no solo se refleja en una hoja de cálculo; se manifiesta cuando los padres tienen que tomar la decisión imposible de elegir entre pagar los medicamentos o el alquiler», afirmó Kimberly Smith, miembro de la Junta Ejecutiva de HCII y técnica de atención al paciente en el Northwestern Memorial Hospital. «¿Protegemos las ganancias corporativas o protegemos las vidas de los pacientes? Los trabajadores de la salud hacen sacrificios a diario para ser los héroes que los pacientes necesitan. Pedimos a nuestros legisladores que se unan a nosotros y tomen la decisión de ser los héroes que Illinois merece, haciendo que las corporaciones paguen lo que deben para financiar la atención médica».
Los hospitales comunitarios —a menudo denominados hospitales de «red de seguridad»— constituyen un salvavidas para las familias de Illinois, especialmente en las zonas de bajos ingresos y en las comunidades de color. Estos hospitales atienden a una proporción desproporcionada de pacientes de Medicaid y operan con márgenes de beneficio extremadamente estrechos, ya que la financiación pública representa más de la mitad de sus presupuestos operativos.
Estos hospitales están siendo llevados al límite debido a que Illinois pierde miles de millones anualmente en impuestos impagos por parte de los ultrarricos y las grandes corporaciones; miles de millones que podrían utilizarse para estabilizar los hospitales y ampliar el acceso a la atención médica. Si no se toman medidas inmediatas, se prevé que la crisis se intensifique a medida que los hospitales se preparan para sufrir recortes masivos en el programa federal de Medicaid, los cuales podrían privar de cobertura médica a más de 500.000 habitantes de Illinois para el año 2034.
«En última instancia, lo que está en juego aquí es qué tipo de sistema de salud queremos tener en Illinois», declaró el senador estatal Christopher Belt. «Estamos aquí hoy porque hemos elegido un sistema de salud en el que se brinda apoyo a los trabajadores, se protege a los pacientes y la seguridad es la norma. Porque, cuando la dotación de personal no es segura, todo lo demás dentro del hospital corre peligro».
Los defensores de esta causa advirtieron que la continua falta de inversión podría obligar a los hospitales comunitarios a recortar servicios esenciales o a cerrar sus puertas por completo, especialmente en aquellas comunidades que ya enfrentan marcadas disparidades en materia de salud y donde el acceso a la atención médica es limitado. Solo en Chicago, las brechas en la esperanza de vida entre los vecindarios de mayoría negra y los de mayoría blanca pueden alcanzar hasta 20 años, lo cual subraya la necesidad urgente de realizar inversiones equitativas en el sistema de salud. «Los muy ricos y las grandes corporaciones se están lucrando a costa del sufrimiento en nuestras comunidades», afirmó Anne Igoe, vicepresidenta y directora de Sistemas de Salud en HCII. «Es hora de que paguen lo que deben en impuestos para que podamos financiar los servicios que todos, en todas nuestras comunidades, necesitan y merecen».
IL Hospital Workers, Lawmakers Call for Stable Funding, Legislation to Improve Staffing Levels in State Capitol Rall
Sen. Lakesia Collins, Sen. Christopher Belt joined SEIU Healthcare Illinois, Teamsters in demanding state legislature fund healthcare by making ultra-wealthy pay what they owe in state taxes
Workers share frontline stories of understaffed hospitals, growing toll on patients and vulnerable communities
Springfield, Illinois (NED).— Hospital workers with SEIU Healthcare Illinois (HCII), Teamsters members, State Senator Lakesia Collins and State Senator Christopher Belt rallied outside the Illinois State Capitol Wednesday, sounding the alarm on the state’s deepening healthcare crisis and demanding immediate action to fund hospitals, strengthen staffing standards, and protect access to care for families across the state.
Nurses, RNs, hospital staff and allies urged legislators to prioritize healthcare in the state budget by making billionaires and giant corporations pay what they owe in taxes—revenue that could generate more than $7 billion annually to stabilize hospitals and expand access to care. Advocates are also demanding lawmakers pass two critical pieces of legislation: the Hospital Worker Staffing and Safety Bill (SB 0021/HB 3512) and the Hospital Health Equity and Access Leadership (HEAL) Bill (SB 3318/HB 5188). These measures would strengthen staffing standards, improve workplace safety, and direct critical resources to community hospitals serving Illinois’ most vulnerable residents.
“Every day I am proud to go to work because I serve my community. At Roseland, we care about people no matter what they need. Many of our patients are uninsured and lack access to preventive healthcare. We are not just an emergency department; we serve as a primary physician’s office, social services, and a lifeline all rolled into one,” said Lartees Broyles, a HCII member and registered nurse at Roseland Community Hospital. “By passing the HEAL bill, lawmakers can ensure that safety net hospitals receive the funding that they need year after year. We can make sure that this happens by taxing the rich and making them pay their fair share.”
The Hospital Worker Staffing and Safety Bill would directly address the staffing crisis and improve hospital accountability measures by removing mandatory overtime hours, capping staff-to-patient ratios to 1:7 during the day and 1:11 at night, setting resident nurse-to-patient ratios at 1:1 for trauma patients and at 1:8 for mother-baby units, and requiring transparency around staffing levels through public annual reporting. The HEAL Bill would stabilize funding for safety-net hospitals while establishing standards to protect quality care and ensure accountability for how public dollars are spent.
“As a former healthcare worker, I can tell you from a firsthand account I have witnessed the devastating consequences to individuals, families, and communities when patients can’t access healthcare resources, especially when it comes to short staffing. That is backbreaking work that you see these heroes standing next to me do every single day,” said State Senator Lakesia Collins. “This is about making a clear choice: do we invest in hospitals that save lives every single day and have the potential to reverse this life expectancy gap, or do we allow them to continue operating on the brink?”
During the rally, hospital workers described the growing strain of caring for patients in overwhelmed hospital systems, illustrating how understaffing and underfunding are putting patient care at risk.
“On days that we are understaffed, my patient load will go between 10 to 11 patients. That means more patients who depend on me will have less time. Short staff means I have to be everywhere at once. It means that the time I spend with my patients is short when I want to give them the care that they deserve, but I can’t,” said Catina Reed, Teamsters member and patient care technician at Rush University Medical Center. “I should not have to risk breaking my shoulder or breaking my back trying to do the job of two people at the same time.”
Speakers underscored that Illinois’ worsening healthcare crisis is not inevitable, but the result of policy choices that have allowed corporate tax avoidance to starve community hospitals of the funding they need. In addition to the Hospital Worker Staffing and Safety Bill and the HEAL Bill, workers are demanding that the legislature take steps in this year’s budget to make the ultra-rich pay what they owe by closing corporate tax loopholes, implementing a billionaire wealth tax and digital advertising tax, and requiring worldwide combined reporting.
“Large corporations are dodging a 7 billion dollar Illinois tax every year. That is money that could go to hospital funding, but instead Illinois families are being robbed of healthcare that we all deserve. This loss doesn’t just show up on a spreadsheet, it shows up when parents have to make the impossible choice of paying for medicine or rent,” said Kimberly Smith, HCII Executive Board member and patient care technician at Northwestern Memorial Hospital. “Do we protect corporate profits or do we protect patients’ lives? Healthcare workers make sacrifices every day to be the heroes that patients need. We are asking our lawmakers to join us to make the choice to be the heroes that Illinois deserves by making corporations pay what they owe to fund healthcare.”
Community hospitals—often referred to as safety-net hospitals—are lifelines for Illinois families, particularly in low-income areas and communities of color. These hospitals serve a disproportionate share of Medicaid patients and operate on razor-thin margins, with public funding making up more than half of their operating budgets.
These hospitals are being pushed to the brink because Illinois loses billions annually in unpaid taxes from the ultra-wealthy and large corporations; billions that could be used to stabilize hospitals and expand access to care. Without immediate action, the crisis is expected to intensify as hospitals brace for massive federal Medicaid cuts that could strip health coverage from more than 500,000 Illinoisans by 2034.
“At the end of the day, this is about what kind of healthcare system we want in Illinois,” said State Senator Christopher Belt. “We are here today because we are choosing a healthcare system in which workers are supported, patients are protected, and safety is the standard. Because when staffing isn’t safe, everything else in the hospital is at risk.”
Advocates warned that continued underinvestment could force community hospitals to cut essential services or shut down entirely, particularly in communities already facing stark health disparities and access to care is limited. In Chicago alone, life expectancy gaps between majority-Black and majority-white neighborhoods can reach up to 20 years, underscoring the urgent need for equitable healthcare investment.
“The very wealthy and big corporations are profiting from the suffering in our communities,” said Anne Igoe, VP and Director of Health Systems at HCII. “It is time for them to pay what they owe in taxes so we can fund the services that everyone in all of our communities need and deserve.”
