Uno nunca sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido

Uno nunca sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido

Por Ernesto Salayandía García

Daños irreversibles

Apoyado con un bastón, llegue caminando con serias dificultades a Urgencias del Instituto Mexicano del Seguro Social, tengo unas piernas débiles, severamente dañadas, cansadas que ofrecen mucha resistencia para caminar, me duelen, por otro lado me sofoco de la nada, tres pasitos y entro en crisis, soy hipertenso, fue a buscar ayuda debido a que tengo varios meses que no puedo dormir, tengo   una extraña sensación de quedarme sin oxígeno, no puedo respirar, mi corazón y mis pulmones, están severamente dañados, mi nivel bajo de sangre, no le ayuda a que el corazón  bombé de una manera a adecuada, agotado, con dolor de piernas, muy incómodo, sentado en una banca de metal, soporte 11 horas para ser canalizado y que me dieran una cama, después de dos horas me pusieron la transfusión de sangre, por supuesto que mi dolor de piernas no desapareció y mi insuficiencia cardiaca no tuvo descanso, no es un refriado.

Severas consecuencias de mi alcoholismo

Hubo una enfermera se encargó de encuestar a los pacientes de urgencias.-  ¿Consume usted alcohol o a consumido? ¿Con que frecuencia? ¿A qué edad empezó? ¿Qué problemas tuvo por su manera de bebe? ¿Usa o  uso algún tipo de drogas? ¿Durante cuánto tiempo? ¿A qué edad  empezó? ¿Qué consecutivas tuvo por su manera de consumir drogas? Todas las respuestas que escuche, no hicieron otra cosa más que recordarme de dónde vengo y confirmar en mí, la gran ignorancia que prevalece en la mayoría de la gente respecto a la maldita enfermedad del alcoholismo, al respecto, me hizo reflexionar propundanmnte sobre mi cruda reilad, pensar severamente ante la nula calidad de vida que tengo, a la problemática de salud que ofrezco gracias a las consecuencias de mis abusos, los excesos en el consumo de sustancias, las mal pasadas, mal dormidas y mal comidad, refexione sobre la frace que cita en una canción José José.- Fui de todo y sin medida,  recordé que él hubiera no existe, llegue a la conclusión de que fui un borracho irresponsable e inconsciente, tire salud, oportunidades, tiempo, dinero y hoy sufro las consecuencias de esta perra enfermedad, maldita enfermedad perversa del alma.- La Saliva del Diablo,.

El gran derroche de salud

Muchas veces, comenzábamos en las cantinas, comiendo botanas, bebiendo tequila y cerveza mientras jugábamos domino, eran tandas o rondas de bebida a cara rato, tomaba como si el alcohol se fuera a acabar, una tras de otra, así pasábamos las horas en la cantina, ya no regresábamos a trabajar, propiamente, era todos los días, de ahí, la seguíamos en algún bar  o en la casa de uno de nosotros, a seguir bebiendo hasta al cansancio, hasta quedar como arañas fumigadas, al día siguiente, crudo, vomitando y sintiéndome de los mil demonios, al poco rato, curándome en alguna cantina y de nuevo despertando la ansiedad, es decir, volver a empezar con singular alegría, era más de lo mismo, todos los días, mientras que, sábado y domingo, las borracheras eran en casi, hasta caerme dormido y quedar totalmente noqueado, cuando llego la cocaína a mi cuerpo, podía aguantar más tomando, incluso un buen jalón de polvo me quitaba lo borracho, la resaca al día siguiente era terrible, el dolor de huesos, insoportable y el dolor en las fosas nasales, insoportable, luego le agregue morfina sintetice a mi coctel para quitarme el dolor de huesos y me hice adicto a los antidepresivos, mi ansiedad era tan alta, llegue a fúmame  tres cajetillas de cigarros al día.

¿De qué manera me doy a entender?

Tengo un corazón muy dañado, los pulmones severamente lesionados, problemas con el hígado, pulmones, tengo pérdida de sangre, soy diabético y unas piernas con las arterias taponeadas, no tengo circulación y un dolor permanente, vivo, como un dolor de muelas, me volví loco, drogado e iracundo, trate de matar a mi mujer, la droga me robo, casas, terrenos, oportunidades, dinero, salud, tiempo, armonía, me robo mi vida, hoy sufro las severas consecuencias, tengo 22 años sin drogarme, pero carezco de calidad de vida, estoy perdiendo la vista, me siento muy débil, tengo 64 años, pero parezco de 80  y por más que escribo, por más que lo grabo y lo comparto, por más que doy el mensaje en escuelas, empresas, clínicas y centros de rehabilitación, encuentro, tan solo,  oídos sordos. La familia y los adictos, piensan que es un resfriado- Yo lo viví, a mí las drogas y el alcohol, me hicieron trizas, mi recuperación ha sido un milagro, en mi actividad, corrí muchos riesgos por perder  la vida, vivo de milagro y aunque por hora sufro las consecuencias, sé que dedo de luchar por rehabilitarme, cuidarme y buscar calidad en vida, me gusta escribir y me hace muy bien hacerlo, es muy buena terapia, me queda claro que nadie va a hacer por mí, lo que yo tengo que hacer por mí, sé que nada es para siempre, me queda claro, que yo tengo el remedio y el trapito, finalmente si quiero calidad de vida, debo de empezar por quererme mucho, cualquiera que quiera ahí no se queda.- Voy a caminar sin dolor, voy a mejorar mi oxigenación y tendré calidad de vida.- ernestosalayandia@gmail,como 614 256 85 20, gracias por compartir.- https://www.youtube.com/watch?v=Tz-JUwr6_pU

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