Techos planos versus inclinados: ¿Cuál es la mejor opción para casa?

Techos planos versus inclinados: ¿Cuál es la mejor opción para casa?

POR YERMYS PEÑA

Al proyectar una casa, una de las decisiones iniciales es elegir entre un techo plano o inclinado. Existe una asociación general entre los techos planos y el estilo moderno, mientras que los techos inclinados se asocian con lo tradicional o rústico. Sin embargo, es importante considerar cuál de los dos tipos es mejor.

Una de las principales funciones de un techo es permitir que el agua de lluvia se escurra y minimizar las filtraciones. En un techo inclinado, el agua no se estanca y las posibilidades de filtraciones son mucho menores. Por otro lado, los techos planos requieren una adecuada impermeabilización y tienen mayor riesgo de problemas de filtraciones, debido a los desagües ubicados en la superficie de la casa o en contacto con los muros exteriores. En este sentido, los inclinados son más favorables en términos de escurrimiento de agua y prevención de filtraciones.

En cuanto al espacio utilizable, si se desea aprovechar el techo como un espacio adicional o para futuras ampliaciones, los planos son más adecuados. Además, en terrenos pequeños, un techo plano puede ser una opción viable.

En cuanto a la exposición solar, los planos reciben la radiación solar directamente durante todo el día, lo que puede generar calor en el interior de la casa. Sin embargo, en un techo inclinado solo una parte, lo que evita una exposición total. Además, la cámara de aire generada entre el techo inclinado y el cielo raso actúa como aislante térmico, favoreciendo la habitabilidad de la casa, tanto en verano como en invierno. En comparación, los planos requieren materiales aislantes costosos para lograr niveles similares de aislación. Desde este punto de vista, los inclinados son más favorables.

En cuanto al mantenimiento, en un techo inclinado se deben reemplazar tejas o tornillos de forma ocasional, mientras que en los techos planos se requiere una renovación de la impermeabilización cada tres o cinco años, o el reemplazo de la membrana asfáltica cada 10 o 15 años.

Los inclinados pueden ser más costosos, debido a su mayor superficie, pero esto dependerá del tipo de cubierta utilizada (madera, losa, tejas, etc.). Sin embargo, la construcción de techos inclinados suele ser más rápida. En general, se puede decir que, desde este aspecto, la elección entre los dos tipos es equitativa.

Es fundamental tener en cuenta el clima de la zona donde se ubicará la casa. En regiones con lluvias copiosas o frecuentes, es más adecuado optar por un techo inclinado para favorecer el escurrimiento del agua y evitar problemas de filtraciones. Del mismo modo, en zonas con nevadas frecuentes, un techo inclinado permite el natural escurrimiento de la nieve.

También es importante considerar la vegetación cercana a la casa. Las hojas de los árboles pueden obstruir los desagües de un techo plano, lo que puede tener consecuencias más graves. En cambio, los inclinados con vuelos alejan la posibilidad de que un posible atasco afecte el interior de la casa.

Cada opción tiene sus ventajas y desventajas, por lo que es importante tomar una decisión informada, según las necesidades y preferencias individuales.

Yermys Peña es arquitecta, especialista en ciudades inteligentes y sostenibles. IG @yermyspena www.yermyspena.com

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