Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com
Octubre es un mes de sorpresas. Cuando todo parece indicar que uno de los candidatos tiene un pie en la Casa Blanca, de pronto surge una información controversial que puede cambiar el curso de las elecciones. Octubre es el mes de los duendes, de la bruja del 71 como decía el Chavo del Ocho; es indudablemente el mes de Halloween.
El término fue originado en las elecciones de 1980, cuando el presidente Jimmy Carter y su contrincante, Ronald Reagan, midieron fuerzas para mantenerse o llegar a la Casa Blanca, respectivamente.
En esas elecciones, la crisis de los rehenes en Irán fue el golpe certero que puso en tela de juicio a la Administración Carter, cuyo periodo también fue abatido por un proceso inflacionario que en 1980 llegó a 12.4%. Con este dato, cualquier presidente no aguanta la “ira” del electorado nacional.
En un momento dominado por la inflación, el equipo de Reagan se preocupó que el presidente Carter tenía una trama oculta, una sorpresa, con relación a los rehenes detenidos bajo órdenes del ayatola Ruhollah Khomeini.
Se creía equivocadamente que Carter había logrado un acuerdo con el gobierno de Irán para liberar a los 66 rehenes que estaban bajo la custodia de estudiantes revolucionarios iraníes. El equipo de Reagan exhortó a la nación que Carter estaba preparando una “sorpresa” para salir avante de la crisis inflacionaria y mantenerse en la Casa Blanca.
La sorpresa nunca llegó, pero el término se quedó acuñado para cundir pavor en las huestes de demócratas y republicanos.
En las elecciones de 1992 entre George H.W. Bush (padre) y Bill Clinton, la sorpresa fue contra Bush, a quien lo involucraron con las armas secretas que fue a caer en manos del gobierno iraní durante el gobierno de Reagan. Años más tarde, en las elecciones de 2002, los medios de comunicación publicaron que George W. Bush (hijo) había sido sancionado por un “ticket” de borracho en 1976.
Tal vez, la sorpresa más contundente fue la que divulgó el periódico Washington Post el 7 de octubre de 2016. En un video altamente comprometedor, a Trump se le escucha hablar “porquerías” de las mujeres, incluyendo diciendo que a los famosos las mujeres les permiten “tocarle su vagina”.
En este mes, se espera una sorpresa que, como las otras, será altamente controversial, pero raras veces cambia el curso de las elecciones. Trump y su equipo pueden hacer utilidad de cualquier disparate/mentira para ganarse uno o tres votos, pero creo que la sorpresa saldrá a luz en su contra. Alguien sabe lo que ocurrió realmente en torno a sus dos atentados de vida y va a decidir contarnos.
Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.
