El uso de “guantes de descarga eléctrica” por parte del ICE
Manual de G.L.O.V.E. indica que este dispositivo puede provocar un aumento de la presión arterial y alteraciones en el ritmo cardíaco
Washington, D.C. — Hoy, la congresista Delia C. Ramírez (IL-03), miembro de mayor rango de un subcomité del Comité de Seguridad Nacional, y la congresista Madeleine Dean (PA-04) presentaron el proyecto de ley H.R. 10226, conocido como la Ley “No Shock” (Sin Descargas), para prohibir el uso de “guantes de descarga eléctrica” por parte de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE, por sus siglas en inglés). Este mes, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció su plan de gastar 17 millones de dólares en 6.000 guantes de descarga eléctrica —guantes diseñados para infligir descargas dolorosas con solo tocar a alguien— para que los oficiales del ICE apliquen la política de deportaciones masivas de la administración Trump.
La Ley “No Shock” prohibiría el uso de estos guantes en todas las operaciones de control migratorio del DHS, incluidas las del ICE y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), así como por parte de oficiales estatales y locales asignados para llevar a cabo la aplicación de las leyes federales de inmigración.
“Durante años, el DHS ha gastado miles de millones de dólares de los contribuyentes para acumular armamento paramilitar, mientras intentaba simultáneamente protegerse a sí mismo y a sus agentes de la rendición de cuentas. Mediante el uso de tecnología de vigilancia y herramientas de tortura, el DHS ya ha demostrado su capacidad para perpetrar abusos y crueldad arbitraria avalados por el Estado. Bajo ninguna circunstancia se le puede confiar al DHS el uso de guantes de descarga eléctrica ni el poder de infligir una muerte ‘repentina'”, declaró la congresista Ramírez. “Tras iniciar una investigación en el Congreso para exigir que el DHS detenga de inmediato la adquisición y el despliegue de guantes de descarga eléctrica, me uno a la congresista Dean para prohibir el uso de estos dispositivos crueles en operaciones de control migratorio. No podemos seguir permitiendo que una agencia peligrosa acceda a más herramientas para librar una guerra contra nuestras comunidades. Debemos retirarles todas las armas, todos los fondos y toda autoridad. Tenemos que desmantelar el DHS”.
“Durante casi dos años, hemos sido testigos de comportamientos grotescos y contrarios a los valores estadounidenses por parte de los agentes del ICE: la trágica muerte de ciudadanos estadounidenses inocentes, las detenciones injustas de residentes legales y manifestantes pacíficos, y las condiciones inhumanas en los centros de detención del ICE en todo el país”, afirmó la congresista Dean. “Ahora, el DHS busca armar aún más a los agentes del ICE con guantes de descarga eléctrica, permitiéndoles infligir todavía más dolor sin rendir cuentas en absoluto. Mi proyecto de ley prohibirá el uso de estos dispositivos en cualquier operación de control migratorio”. Esta legislación surge después de que la congresista Ramirez encabezara a 49 colegas para exigir la cancelación inmediata del contrato de 16,7 millones de dólares del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) destinado a equipar a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con guantes de descarga eléctrica, así como la prohibición total de dispositivos abusivos en todas las operaciones de control migratorio y detención. Los legisladores también solicitaron información sobre la capacitación y los protocolos de uso del dispositivo G.L.O.V.E., documentación detallada sobre las pruebas del mismo, un inventario exhaustivo de todas las armas “menos letales” utilizadas por el personal de ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), e información detallada sobre las investigaciones internas relativas al uso indebido de dichas armas. El Secretario debe proporcionar una respuesta a más tardar el 18 de septiembre de 2026.
Los dispositivos G.L.O.V.E. (siglas en inglés de Emisor de Voltaje de Baja Salida Generado) son fabricados en Lexington, Kentucky, por la empresa Compliant Technologies LLC. El DHS los está adquiriendo mediante un contrato sin licitación, un procedimiento habitualmente reservado para situaciones de emergencia. Organizaciones de derechos humanos y defensores de los derechos civiles han criticado duramente el uso de estos guantes de descarga, señalando el historial de abusos por parte de los agentes del DHS. El Relator Especial de la ONU sobre la Tortura también ha señalado que el dispositivo G.L.O.V.E. infringe la Convención contra la Tortura. Un manual de usuario del G.L.O.V.E. de 2024 indica que el dispositivo puede provocar un aumento de la presión arterial y alteraciones en el ritmo cardíaco. Asimismo, señala que los dispositivos “CD3 pueden incrementar los efectos que conducen a una muerte súbita”. El fabricante también advierte que debe evitarse el uso de estos guantes para inmovilizar a personas mayores o con discapacidad, niños pequeños y mujeres embarazadas; grupos poblacionales que han sido víctimas de abusos en el marco de las operaciones de control migratorio del DHS.
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Ramirez, Dean Introduce Bill to Ban ICE Use of “Shock Gloves”
The G.L.O.V.E. manual indicates that this device can cause an increase in blood pressure and alterations in heart rhythm
Washington, D.C. — Today, Congresswoman Delia C. Ramirez (IL-03), Ranking Member of a Subcommittee in the Committee of Homeland Security, and Congresswoman Madeleine Dean (PA-04) introduced H.R 10226, the No Shock Act, to ban the use of “shock gloves” by U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) agents. This month, the Department of Homeland Security (DHS) announced its plan to spend $17 million on 6,000 shock gloves — electric gloves designed to inflict painful shocks with just a touch of the hand — for ICE officers to enforce the Trump Administration’s policy of mass deportations.
The No Shock Act would prohibit the use of these gloves for all DHS immigration enforcement, including ICE and Homeland Security Investigations (HSI), as well as state and local officers enlisted to carry out federal immigration enforcement.
“For years, DHS has spent billions of taxpayer dollars to amass paramilitary weapons while simultaneously attempting to shield itself and its agents from accountability. Using surveillance tech and tools of torture, DHS has already proven its capacity to perpetrate state-sanctioned abuse and arbitrary cruelty. Under no circumstances can DHS be trusted with electric shock gloves and the power to inflict ‘sudden’ death,” said Congresswoman Ramirez. “After opening a Congressional inquiry to demand that DHS immediately halt the acquisition and deployment of electric shock gloves, I’m joining Rep. Dean to prohibit these cruel devices from being used during immigration enforcement. We cannot continue letting a dangerous agency access more tools to wage war on our communities. We have to take every weapon, every dollar, every authority away. We have to dismantle DHS.”
“For nearly two years, we have witnessed grotesquely un-American behavior from ICE agents — the tragic killing of innocent Americans, the wrongful arrests of lawful residents and peaceful protesters, and the inhumane conditions at ICE facilities across the country,” Rep. Dean said. “Now, DHS seeks to further arm ICE agents with electric shock gloves, enabling them to inflict even more pain with zero accountability. My bill will prohibit these devices from being used in any immigration enforcement.”
The legislation comes after Congresswoman Ramirez led 49 colleagues in demanding the immediate cancellation of DHS’s $16.7 million contract to equip Immigration and Customs Enforcement (ICE) agents with electric shock gloves and the total ban of abusive devices across all immigration enforcement and detention operations. The lawmakers also requested information regarding training and protocol for the G.L.O.V.E usage, detailed documents regarding testing of the device, a comprehensive inventory of all “less-lethal” weapons being used by ICE and CBP personnel, and detailed information on internal investigations over the misuse of “less-lethal” weapons. The Secretary must provide an answer by September 18, 2026.
The Generated Low Output Voltage Emitter (G.L.O.V.E.) devices are manufactured in Lexington, Kentucky, by Compliant Technologies LLC. They are being purchased by DHS through a no-bid contract — a process typically reserved for emergencies. Human rights organizations and civil rights advocates have heavily criticized the use of the shock gloves, noting the history of abuse from DHS agents. The UN Special Rapporteur on Torture has also listed the G.L.O.V.E. as violating the Convention Against Torture. A 2024 user manual for the G.L.O.V.E indicates that the device can cause an increase in blood pressure and changes in heart rhythm. It also states that the “CD3s may increase the affects that can cause sudden death”. The manufacturer also states that the gloves should be avoided for subduing elderly or disabled people, small children, and pregnant women—populations that have been subjected to DHS’s immigration enforcement abuse.
