¿Qué es la negligencia emocional infantil?

¿Qué es la negligencia emocional infantil?

La negligencia emocional infantil ocurre cuando uno o los dos padres de un niño no responden adecuadamente a las necesidades emocionales de su hijo. La negligencia emocional no es necesariamente abuso emocional en la infancia. El abuso suele ser intencional; es una elección deliberada para actuar de una manera perjudicial. Si bien la negligencia emocional puede ser un desprecio intencional por los sentimientos de un niño, también puede ser el no actuar o notar las necesidades emocionales de un niño. Los padres que descuidan emocionalmente a sus hijos pueden seguir proporcionándoles cuidados y necesidades. Simplemente omiten o manejan mal esta área clave de apoyo.

Un ejemplo de negligencia emocional es un niño que le dice a su padre que está triste por un amigo en la escuela. El padre lo malentiende como un juego de niños en lugar de escuchar y ayudar al niño a sobrellevarlo. Con el tiempo, el niño comienza a aprender que sus necesidades emocionales no son importantes y deja de buscar apoyo.

Los efectos de la negligencia emocional en los niños pueden ser muy sutiles. Puede ser difícil para los padres saber que lo están haciendo. Asimismo, puede ser difícil para los cuidadores, como médicos o maestros, reconocer las sutiles señales. Los casos graves son más fáciles de detectar y pueden llamar más la atención. Los menos severos podrían pasarse por alto.

Comprender los síntomas de la negligencia emocional en los niños puede ser importante para obtener ayuda para el niño y sus padres.

¿Cómo afecta la negligencia emocional a los niños?

Los síntomas de la negligencia emocional infantil pueden variar de sutiles a obvios. Al principio, gran parte del daño causado por la negligencia emocional es silencioso. Sin embargo, los efectos pueden comenzar a aparecer con el tiempo.

Los síntomas más comunes de negligencia emocional en los niños incluyen: depresió, ansiedad, apatía, retraso en el desarrollo, hiperactividad, agresión, retrasos en el Desarrollo, baja autoestima, adicciones,

alejarse de amigos y actividades, parecer insensible o indiferente, evitar la cercanía emocional o la intimidad.

 

¿Cómo afecta la negligencia infantil a los adultos?

Las personas que sufren negligencia infantil se convierten en adultos que deben lidiar con las consecuencias. Debido a que sus necesidades emocionales no fueron validadas como niños, es posible que no sepan cómo lidiar con sus emociones cuando se presentan.

Los efectos más comunes de la negligencia infantil en la edad adulta incluyen: trastorno de estrés postraumático, depression, ausencia emocional, mayor probabilidad de un trastorno alimenticio, rehuir la intimidad, sentirse profunda y personalmente dañado, sentirse vacío, pobre autodisciplina, culpabilidad y vergüenza, ira y comportamientos agresivos, dificultad para confiar en los demás o depender de alguien más.

Los adultos que experimentaron negligencia emocional infantil también pueden convertirse en padres que descuidan emocionalmente a sus hijos. Al no haber aprendido nunca la importancia de sus propias emociones, es posible que no sepan cómo cultivar las emociones en sus hijos.

El tratamiento eficaz y la comprensión de sus propias experiencias de negligencia pueden ayudar a las personas de todas las edades a superar los efectos de la negligencia emocional a corto plazo, y también a prevenir complicaciones futuras.

¿Cuál es el tratamiento para los efectos de la negligencia infantil?

El tratamiento para la negligencia emocional infantil es probablemente el mismo ya sea que se experimente en la niñez o que se enfrente como un adulto que fue descuidado cuando era niño. Estas opciones de tratamiento incluyen:

Terapia

Un psicólogo o terapeuta puede ayudar a un niño a aprender a lidiar con sus emociones de una manera saludable. Si un niño está acostumbrado a reprimir sus emociones, podría resultarle difícil reconocer y experimentar las emociones de una manera saludable.

Asimismo, para los adultos, los años de reprimir las emociones pueden llevar a dificultades para expresarlas. Los terapeutas y profesionales de salud mental pueden ayudar a niños y adultos a aprender a identificar, aceptar y expresar sus emociones de una manera saludable.

Terapia familiar

Si un niño está experimentando negligencia emocional en el hogar, la terapia familiar puede ayudar tanto a los padres como al niño. Un terapeuta puede ayudar a los padres a entender el impacto que están teniendo. También puede ayudar a un niño a aprender a lidiar con los problemas que ya podría enfrentar. La intervención temprana puede modificar y corregir los comportamientos que conducen a la negligencia, y las consecuencias que pueden surgir.

Clases para padres

Los padres que descuidan las necesidades emocionales de sus hijos podrían beneficiarse de las escuelas para padres. Estos cursos ayudan a los padres y cuidadores a aprender las habilidades necesarias para reconocer, escuchar y responder a las emociones del niño.

¿Qué puede causar la negligencia?

Al igual que con las causas del abuso infantil, las causas de la negligencia son multifacéticas y a menudo difíciles de entender. La mayoría de los padres tratan de ser lo mejor que pueden ser y no quieren descuidar las emociones de sus hijos.

Los adultos que descuidan a sus hijos podrían estar experimentando: depression, adicciones, trastornos de salud mental, ira o resentimiento hacia su hijo, una falta personal de realización emocional, antecedentes de negligencia por parte de sus padres, la falta de aptitudes saludables para la crianza de los hijos.

Los padres negligentes suelen provenir de familias en las que se les descuidó cuando eran niños. Como resultado, es posible que no tengan las habilidades de crianza necesarias para satisfacer las necesidades emocionales de sus hijos.

En algunos casos, los padres que descuidan emocionalmente a sus hijos también son negligentes en cuanto a sus propias emociones. Los cuidadores que no tienen relaciones fuertes y emocionalmente satisfactorias con adultos en sus propias vidas podrían no ser capaces de responder apropiadamente a sus hijos.

Del mismo modo, la ira y el resentimiento pueden surgir en un padre y llevarlo a ignorar las súplicas y preguntas de su hijo.

¿Cómo se diagnostica la negligencia emocional infantil?

No hay ninguna prueba que pueda detectar la negligencia emocional infantil. En cambio, es posible realizar un diagnóstico después de descubrir los síntomas y descartar otros problemas.

Por ejemplo, el médico podría notar la falta de desarrollo de un niño o su falta de respuesta emocional durante una consulta. Como parte del cuidado del niño, también puede notar la falta de interés de los padres en la salud y el bienestar de su hijo. Esto puede ayudarle a observar una relación entre los síntomas visibles y la negligencia invisible.

Los adultos que experimentaron negligencia infantil también pueden eventualmente aprender cuál es la causa de sus complicaciones. Un terapeuta o un experto en salud mental puede ayudarte a examinar los eventos de tu infancia y las consecuencias que enfrentas hoy en día para entender los posibles problemas.

En conclusión

La negligencia emocional infantil puede dañar la autoestima y la salud emocional del niño. Le enseña que sus sentimientos no son importantes. Las consecuencias de esta negligencia pueden ser profundas y durar toda la vida.

El tratamiento para la negligencia emocional infantil puede ayudar a los niños que la experimentaron a superar los sentimientos de vacío e incapacidad para manejar sus emociones. Asimismo, los padres pueden aprender a relacionarse mejor con sus hijos y evitar que el ciclo vuelva a repetirse.

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How does childhood neglect affect adults?

People who are emotionally neglected as children grow up to be adults who must deal with the consequences. Because their emotional needs weren’t validated as children, they may not know how to deal with their emotions when they occur.

The most common effects of childhood neglect in adulthood include:

  • post-traumatic stress disorder
  • depression
  • emotional unavailability
  • increasing likelihood for an eating disorder
  • shunning intimacy
  • feeling deeply, personally flawed
  • feeling empty
  • poor self-discipline
  • guilt and shame
  • anger and aggressive behaviors
  • difficulty trusting others or relying upon anyone else

Adults who experienced childhood emotional neglect may also become parents who neglect their children emotionally. Never having learned the importance of their own emotions, they may not know how to nurture emotions in their children.

Effective treatment and understanding their own experiences of neglect can help people of all ages overcome the effects of emotional neglect in the short-term and prevent future complications as well.

What is the treatment for the effects of childhood neglect?

Treatment for childhood emotional neglect is likely the same whether it’s experienced as a child or faced as an adult who was neglected as a child. These treatment options include:

Therapy

A psychologist or therapist can help a child learn to cope with their emotions in a healthy way. If a child is used to suppressing their emotions, it may be difficult to recognize and experience emotions in a healthy way.

Likewise, for adults, years of suppressing emotions can lead to difficulties expressing them. Therapists and mental health professionals can help both children and adults learn to identify, accept, and express their emotions in a healthful manner.

Family therapy

If a child is being emotionally neglected at home, family therapy can help both the parents and the child. A therapist can help parents understand the impact they’re having. They can also help a child learn to cope with the issues they may already face. Early intervention may be able to both modify and correct the behaviors that lead to neglect and the consequences that can arise.

Parenting classes

Parents who neglect their child’s emotional needs could benefit from parenting classes. These courses help parents and caregivers learn the skills necessary to recognize, listen to, and respond to a child’s emotions.

What can cause neglect?

As with the causes of child abuse, the causes of neglect are multifaceted and often difficult to understand. Most parents try to be the best parents they can be and don’t mean to neglect their child’s emotions.

Adults who neglect their children may be experiencing:

  • depression
  • substance misuse
  • mental health disorders
  • anger or resentment toward their child
  • a personal lack of emotional fulfillment
  • a history of neglect from their parents
  • a lack of healthy parenting skills

Neglectful parents frequently come from families where they were neglected as a child. As a result, they may not have the parenting skills necessary to fulfill their child’s emotional needs.

In some cases, parents who emotionally neglect their child are emotionally neglected themselves. Caregivers who do not have strong, emotionally satisfying relationships with adults in their own lives may not be able to respond appropriately to their child.

Likewise, anger and resentment can bubble up in a parent and lead them to ignore their child’s pleas and questions.

How is childhood emotional neglect diagnosed?

There is no test that can detect childhood emotional neglect. Instead, a diagnosis may be made after symptoms are discovered and other issues are ruled out.

A doctor, for example, may notice a child’s failure to thrive or their lack of emotional response during an appointment. As part of caring for the child, they may also notice the parents’ lack of interest in their child’s health and well-being. This may help them connect the dots between the visible symptoms and the invisible neglect.

Adults who experienced childhood neglect may eventually learn what’s causing their complications, too. A therapist or mental health expert can help you examine the events of your childhood and the consequences you’re facing today to understand the likely issues.

The takeaway

Childhood emotional neglect can damage a child’s self-esteem and mental health. It teaches them their feelings are not important. The consequences of this neglect can be deep and last a lifetime.

Treatment for childhood emotional neglect can help children who were neglected overcome the feelings of emptiness and inability to handle their emotions. Likewise, parents can learn to better relate to their children and prevent the cycle from happening again.

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