Piden permisos de trabajos para todos/Work permits requested for all

Piden permisos de trabajos para todos/Work permits requested for all

Incluidos más de 11 millones de personas sin documentos

Lote baldío en la Calle 115 y Halsted podría convertirse en campamento para refugiados  

Por/By Ana María Ugalde-Montes de Oca – anamaria@eldianews.net

Chicago, Illinois (NED).– Continúa la controversia y los grandes problemas entre los legisladores del Concilio Municipal de Chicago, unos a favor y otros en contra de los refugios para inmigrantes que continúan llegando a Chicago a diario.

En la reunión de ayer jueves se hablo sobre el desmantelamiento del campamento de Brighton Park en Chicago, después de que el estado suspendiera el sitio de Brighton Park, que habría albergado a 2.000 inmigrantes en un campamento base de estilo militar, debido al terreno toxico por tierra con metales dañinos.

Durante la reunión municipal se habló del terreno baldío en las calles 115 y Halsted que hora es otro lugar potencial para un campamento base. Los equipos de la ciudad recolectaron muestras de suelo para realizar pruebas el mes pasado y están esperando los resultados de acuerdo a información proporcionada.

La llegada de miles de inmigrantes, especialmente venezolanos ha creado acuerdos y desacuerdos no solo entre los concejales de Chicago. El problema se ha generalizado porque residentes sin documentos, más de 11 millones, que llevan años esperando por una reforma migratoria que les permita obtener permisos de trabajo y una residencia permanente están molestos porque dicen que a los venezolanos recién llegados les están dando permisos de trabajo, comida y algunos hasta residencia.

De acuerdo con algunos entrevistados, estás personas exigen ropa nueva y casa, mientras otros residentes sin documentos trabajan, manejan autos y viven con temor pensando que los pueden detener y deportar a ellos y a sus familias. “No es justo”, dijo un hombre mexicano que realiza trabajos temporales, acudiendo todos los días a Home Depot. “Soy mexicano y todo lo que gano es para mantener a mi familia”, a mi ningún legislador ni persona me ha dado gratis comida, ropa o vivienda. En cambio otras personas como yo llegan aquí y se dan el lujo de exigir más pago y ni siquiera saben trabajar. Repito, “no es justo”. Todos necesitamos permisos de trabajo, especialmente quienes tenemos años pagando como contribuyentes nuestros impuestos y sin exigir nada.

Durante la reunión de Concilio Municipal de Chicago, los concejales tocaron este tema y estuvieron de acuerdo y votaron por una resolución que de permisos de trabajos para todos. En la reunión estuvo presente Elvira Arellano, una inmigrante que defendió a capa y espada su caso de inmigrante sin documentos. Ella fue deportada, sin embargo, logró finalmente obtener su residencia permanente. En la audiencia una vez más habló por todos los 11 millones de personas sin permiso de trabajo y mucho menos residencia. Ella pidió que se otorgue permisos de trabajos para todos no solo en Chicago, en toda la nación.

Con la aprobación de la resolución ahora está petición se discutirá en la próxima reunión del Concilio.

Un grupo de concejales, líderes religiosos y organizadores locales dijeron que a pesar de no tener un lugar para albergarlos, Chicago necesita seguir recibiendo a los inmigrantes con los brazos abiertos.

La Arquidiócesis de Chicago dice que está negociando un contrato de arrendamiento para albergar a inmigrantes en una escuela cerrada y también en una iglesia.

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Work permits requested for all

More than 11 million undocumented people included

Vacant lot at 115th Street and Halsted could become refugee camp

Chicago, Illinois (NED).– Controversy continues to rage among Chicago City Council legislators, some for and some against the immigrant shelters that continue to arrive in Chicago on a daily basis.
Thursday’s meeting discussed the dismantling of the Brighton Park camp in Chicago, after the state suspended the Brighton Park site, which would have housed 2,000 immigrants in a military-style base camp, due to toxic soil with harmful metals.

During the town hall meeting, the vacant land at 115th and Halsted Streets was discussed as another potential site for a base camp.  City crews collected soil samples for testing last month and are awaiting the results according to the information provided.

The arrival of thousands of immigrants, especially Venezuelans, has created agreements and disagreements not only among Chicago aldermen. The problem has become generalized because undocumented residents, more than 11 million, who have been waiting for years for an immigration reform that would allow them to obtain work permits and permanent residency are upset because they say that the newly arrived Venezuelans are being given work permits, food and some even residency.
According to some interviewees, these people demand new clothes and housing, while other undocumented residents work, drive cars and live in fear that they and their families could be detained and deported. “It’s not fair,” said one Mexican man who does temporary work, going to Home Depot every day. “I am Mexican and everything I earn is to support my family,” no legislator or person has ever given me free food, clothing or housing.  Instead, other people like me come here and have the luxury of demanding more pay and don’t even know how to work. I repeat, “it is not fair”. We all need work permits, especially those of us who have been paying our taxes as taxpayers for years without demanding anything.

During the Chicago City Council meeting, the aldermen discussed this issue and agreed and voted for a resolution to grant work permits for all. Present at the meeting was Elvira Arellano, an immigrant who defended her case as an undocumented immigrant. She was deported, however, she was finally able to obtain her permanent residency. At the hearing she once again spoke for all 11 million people without work permits, let alone residency. She called for work permits for everyone not only in Chicago, but nationwide.
With the passage of the resolution this petition will now be discussed at the next Council meeting.  A group of aldermen, religious leaders and local organizers said that despite not having a place to house them, Chicago needs to continue to welcome immigrants with open arms.
The Archdiocese of Chicago says it is negotiating a lease to house immigrants in a closed school and also in a church.

 

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