¿Petro o “Fico”? ¿estabilidad o inestabilidad?

¿Petro o “Fico”? ¿estabilidad o inestabilidad?

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

Este 29 de mayo se elegirá al próximo presidente de Colombia.  De los candidatos registrados, Gustavo Petro y Federico Gutiérrez, son los únicos contendientes con posibilidades reales a la presidencia.

En materia de política económica, Petro es más creyente en la regulación del sector privado que Gutiérrez, pero en cuestiones sociales, como el conflicto armado, Petro siente que un proceso de paz permitiría un mejor desarrollo económico en Colombia.

En este sentido, un proceso de paz genera estabilidad política y económica.  Dos meses después de firmarse el Tratado de Paz entre el gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Departamento Nacional de Planeación (DNP) proyectó un crecimiento anual aproximado de 5,9%.  Entre el año 2017 y 2019, la economía colombiana creció en un promedio de 3,3%.

Sin embargo, a falta de garantías a los diversos actores sociales, especialmente a los líderes de las FARC, el Tratado de Paz se debilitó.  El gobierno de Iván Duque no respetó lo acordado entre las dos partes.

La estabilidad social que produjo ese pacto se desarticuló y, por consiguiente, la proyección de desarrollo económico se dislocó.  Asimismo, el brote del Covid-19 terminó con sepultar cualquier intento de crecimiento.  En el año 2020, la economía colombiana se contrajo tanto que alcanzó un porcentaje negativo de -6,8%.

Así, el respaldo del próximo gobierno a la implementación del proceso de paz con las FARC y el establecimiento de una nueva mesa de diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) es necesario para finalmente apagar la mecha de la guerrilla, misma que ha mermado cualquier opción real de desarrollo económico.

En este sentido, Gutiérrez, candidato de derecha, profesa el mismo idioma político-económico de los partidos tradicionales de liberales y conservadores.  El gran escritor Gabriel García Márquez, a través de su obra seminal, “Cien Años de Soledad”, ilustró una historia colombiana sombría, de muertes, venganzas, vicios y corrupción dentro de un contexto de liberales y conservadores.

Gutiérrez no solamente se ha convertido en el candidato tradicional de “liberales y conservadores”, sino que Uribe, amo y jefe de la derecha colombiana, lo ha proyectado para mantener otros cuatro años de los de arriba sobre los de abajo.  El actual gobierno de Duque, en plena pandemia, introdujo una reforma tributaria que empobrecería más a los estratos medios y bajos y permitió, entre otras políticas, que 13 Entidades Promotoras de Salud (EPS) se declararan en bancarrota.

Por otro lado, García Márquez también nos narra de una Colombia rica en recursos naturales, brillante en cultura y de una población altamente creativa y trabajadora.  El premio Nobel de Literatura, al igual que Petro, fue creyente en un estado interventor que controle los vicios del mercado.

Petro no es ningún un mesías; sus ideas se contraponen a “liberales y conservadores”.  Algunos colombianos se preocupan por su inclinación política (izquierda).  No debería ser así.  Franklin D. Roosevelt de EEUU, Lázaro Cárdenas de México, José Mujica de Uruguay, entre muchos, fueron de izquierda y produjeron estabilidad.  No hay por qué temer a Petro.

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

              Santiago D. Ruiz Cortés es estudiante de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, miembro del semillero Policarpa Salavarrieta de la Fundación Universitaria Juan de Castellanos, Tunja, Colombia.

 

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