Nunca, jamás, elegir a un “golpista”

Nunca, jamás, elegir a un “golpista”

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

Nunca, jamás, debemos permitir que un golpista pise nuevamente la Casa Blanca.  Ni Donald Trump ni cualquier otro candidato presidencial –de la izquierda, derecha o del centro— puede tener opción de llegar al gobierno del sistema democrático más importante del mundo.

En escritos anteriores comenté que Trump nunca volverá a comandar la Casa Blanca porque el electorado nacional, especialmente la base democrática consciente, no le iba a condonar años de engaños, mentiras y corrupción.

Posiblemente su base de radicales extremistas, muchos de los cuales promueven el darwinismo social, estarían dispuestos a otorgarle su voto, pero esa cantidad ya no es suficiente para llegar a la Casa Blanca, mucho menos ahora que se ha constatado que su rol en el movimiento insurrecto del 6 de enero fue central y no discursivo.

Cassidy Hutchinson, asistente del ex jefe de personal Mark Meadows, habló sobre la vileza de Trump; manifestó directamente lo que pasó horas, días y semanas antes de la insurrección del 6 de enero y básicamente lo incriminó por posibles cargos penales.

Las asignaciones laborales de Hutchison fue asistir directamente a Meadows en torno a su relación con las otras instituciones del Estado, como el Congreso, otras agencias del Ejecutivo y el Judicial.

Hutchison le recordaba a Meadows de sus citas laborales, la acompañaba a sus reuniones, estaba pendiente del teléfono, le comunicaba con personas importantes del Congreso y del Ejecutivo, incluyendo con el presidente de la República.

En otras palabras, Hutchinson era una persona muy importante dentro del círculo de trabajo de la Casa Blanca durante el gobierno de Trump.  Sin lugar a duda, Hutchison dijo “la verdad, nada más que la verdad, solamente la verdad” cuando la representante republicana Liz Cheney le preguntó sobre los acontecimientos que antecedieron al movimiento insurrecto programado, coordinado y llevado a cabo por el propio ex presidente Trump.

En su testimonio, Hutchison manifestó que Anthony Ornato, oficial del servicio secreto de seguridad de la Casa Blanca, le hizo un comentario a su jefe Meadows que “en el mitin del 6 de enero podría haber violencia”.  También escuchó claramente que Trump sabía que existía manifestantes armados.  Sin embargo, los envió al Capitolio para que eviten un proceso legítimo de los representantes del Congreso: oficializar la victoria electoral de Joe Biden.

En dos horas de testimonio, Hutchison condenó a Trump a la “hoguera”.  Lo hizo ver como una patraña que se aprovechó de nuestro sistema electoral y político.  Hutchison nos recordó que el gobierno de Trump fue una experiencia espeluznante de cuatro años.  Por eso nunca, jamás, podemos permitir que otra calaña golpista como Trump llegue a la Casa Blanca.

                Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

 

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