Machismo desbordado

Machismo desbordado

Por Ernesto Salayandía García

Perfil del macho

Es un tipo enfermo emocional y mental, autoritario, tajante, déspota, indiferente, agresivo, vengativo, orgulloso, narcisista en toda la extensión de la palabra, por demás, neurótico, mecha corta, explosivo, bipolar, inmaduro, inestable, misógino, es raro, distante, aislado, apático, frio y sus actitudes como su cuadrada manera de pensar, daña severamente a sus hijos y esposa, el que siembra vientos, cosecha tempestades, con el tiempo, convierte a todas las personas que le rodean en unos perfectos neuróticos empedernidos, es ahí, donde nace y se hace un hogar disfuncional, es el origen de la enfermedad emocional que habrá de manifestarse en depresión, adicciones a sustancias y a conductas toxicas, el macho, es celoso enfermo y da una pésima escuela de ello a sus hijos, en esta palpable decadencia de la sociedad, el machismo es un poderoso combustible que la impulsa.- ¿ Sabes de lo que estoy hablando?-

Lo que genera el machismo

Para empezar una pésima relación de pareja, convierte el hogar,  en un ring, en un costal de perros y gatos, se estable una guerra de vanidades, se pelean por todo y por nada, ambos, él y ella,  forman una relación híper enferma llena de conductas toxicas, violencia, hostigamiento y propiamente viven en un infierno, en el macho, no existe ni una pizcacha de humildad, ni prudencia, carece de sano juicio, de empatía y sobre todo de honestidad, no acepta, ni reconoce el cumulo de defectos de carácter, vive una vida, sin ética ni valores y se cree no solo el dueño de la verdad, sino el amo y señor de su mujer, la codependencia, que es una enfermedad progresiva, incurable y mortal,  se adueña del presente y del futuro de este hogar disfuncional, el macho, como el valiente, llega hasta donde el cobarde lo permite, por desgracia pueden pasar 20, 30 0 50 años y la mujer no toma las decisiones de poner límites.- El hilo se revienta por lo más delgado.- A veces.-

Mal de muchos….

Veo un panorama muy triste en un buen número de parejas de novios que viven la incertidumbre de un camino incierto, que no reconocen sus limitantes, ni aceptan  su enfermedad emocional, desconocen por completo lo que es codependencia, no saben lo que significan las relaciones toxicas, pero las viven a cada segundo, son ellos, los protagonistas de la decadencia de la vida sana en pareja, son víctima de la crueldad y fieles testigos, de la muerte del amor, estos novios, niños inmaduros, enfermos, ahora de adultos, no conformes con el infierno que viven en pareja, deciden casarse y en automático se empinan al barranco, las tormentas van a ser intensas, interminables, el cuento de nunca acabar, hasta que llegue el rompimiento y el odio, el cumulo de resentimientos y amarguras por una pésima relación de pareja,  por demás toxicas, generando la lluvia de culpas que se echan el uno al otro, pocos son, los que con toda honestidad, hacen su rebanada del pastel, ha sido lo más cómodo y fácil, lavarse las manos, culpando al otro.

Macho menos

Este texto, tiene el espíritu de prevenir el desastre, caer en el rotundo fracaso, aunque comprendo, que el que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe, manejo diversos temas y argumentos. de reflexión, los que estimo, pueden informar , orientar y concientizar a cualquier persona, sobre esta terrible enfermedad emocional, que es la codependencia, el machismo  y todos sus derivados, características y códigos equivocados, que han arruinado la vida en pareja, pero sobre todo, esta neurótica relación matrimonial, ha herido a seres inocentes los ha marcado de por vida, el daño es irreversible y este es el origen de todos los problemas emocionales que tenemos, como adicciones, suicidios, ingobernabilidad, depresión, deserción escolar y otros tantos, los sicarios, como los drogadictos, los malhechores, nacen y se hacen en casa, el origen, los hogares disfuncionales, generados por parejas toxicas.

No tiene la culpa el indio…

La conocí en mi estudio,  Violeta, una joven mujer de 20 años, recién casada y aferrada a que su marido cambiara.- Ernesto.- Me decía.- Son demasiados problemas, no lo soporto, nomás de verlo, me pongo de malas, me da café cargado.- ¿Lo amas?.- Le pregunte.- La verdad no sé, lo odio, odio la manera en cómo me trata, su forma de ser, el cómo me habla y me hace sentir mal, sentirme que la de la culpa del problema soy yo.- Si él fue el que me engaño Ernesto.- No fui yo.- me dice que estoy muy gorda, que no me arreglo, me echa en cara a mi familia, que tengo mamitis, que soy una fodonga, buena para nada, además de inútil, soy una mantenida, lo peor, es que todo lo que me dice, me lo creo, me deprimo y me hundo en mis problemas.- ¿Qué hago?.-

El machismo a todo su apogeo

Yo lo viví y lo he vivido, a veces, lo sigo viviendo, es, un verdadero infierno vivir a lado de un borracho, activo o seco, que es meramente lo mismo, es  la descarga emocional a cada instante, el cumulo de insultos, los retos, la violencia expresa, las amenazas,  las agresiones, el hostigamiento, los interrogatorios, el echar culpas.

 

Leave a comment

Send a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

20 + 7 =