Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com
La película The Terminator, más allá de la taquilla y las ganancias que generó para sus creadores y productores, es una obra de ficción que, sin embargo, contiene elementos que hoy parecen acercarse cada vez más a la realidad.
El traslado de personas, ciborgs y androides del futuro al pasado y viceversa pertenece únicamente al mundo de la fantasía y de la creatividad cinematográfica. Esa idea todavía no tiene ningún sustento en nuestra realidad social.
No obstante, algunas de las máquinas autónomas que aparecen en la película ya forman parte del presente y están siendo utilizadas en escenarios reales de conflicto en el mundo actual.
La guerra en Ukraine y el reciente conflicto entre Irán e Israel han demostrado cómo ciertas tecnologías futuristas dejaron de ser simples elementos de ciencia ficción y ahora se han convertido en materiales indispensables de los ataques y defensas estratégicas de cada una de las partes.
Las victorias militares ya no dependen exclusivamente, como ocurrió durante la World War II, de enormes ejércitos de artillería pesada, tanques y cañones. Incluso muchos de los misiles desarrollados durante la Guerra Fria parecen estar perdiendo protagonismo frente a nuevas herramientas tecnológicas.
La guerra en Ucrania está demostrando que las batallas modernas pueden definirse mediante una combinación de inteligencia artificial y tecnología automatizada. Los drones ya no son simples aparatos destinados para el entretenimiento de los que tienen dinero o para llevar a cabo labores de reconocimiento o espionaje en un conflicto bélico. Hoy se han convertido en piezas fundamentales para ejecutar operaciones militares y ataques estratégicos de gran precisión.
Recientemente, fuerzas ucranianas realizaron ataques con drones sobre bases y sectores económicos cercanos a Moscow. Estos hechos obligaron al gobierno de Vladimir Putin a tomar medidas especiales de seguridad durante una de las celebraciones más importantes de Rusia.
A diferencia de años anteriores, cuando el desfile militar mostraba tanques, misiles y armamento pesado como símbolo de poder, en esta ocasión predominó la presencia de soldados y fuertes controles defensivos por temor a posibles ataques aéreos con drones.
Todo esto revela un cambio profundo en la manera de hacer la guerra.
A partir de los acontecimientos recientes, Ucrania ha logrado frenar el avance ruso y, en algunos sectores, iniciar operaciones para recuperar territorios perdidos. Buena parte de esa resistencia ha sido posible gracias al uso masivo de drones apoyados por sistemas de inteligencia artificial.
En otras palabras, algunas de las máquinas imaginadas en Terminador están comenzando a formar parte de nuestra realidad. Los drones se han convertido en armas letales capaces de transformar las estrategias militares modernas y cambiar el rumbo de los conflictos contemporáneos.
Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.
