La sociedad civil como equilibrio de poder en Bolivia

La sociedad civil como equilibrio de poder en Bolivia

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

Debido a que en Bolivia el Ejecutivo es determinante en las decisiones que toma el gobierno, el legislativo simplemente obedece y el poder judicial raras veces cuestiona la constitucionalidad de las decisiones presidenciales, los controles y balances institucionales se ejercen desde la sociedad civil.

La abrogación del proyecto de ley, conocida como Ley de Estrategia Nacional de Lucha contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas y Financiamiento al Terrorismo, es una muestra clara de que los comités cívicos departamentales, junto con las organizaciones civiles y demás grupos de oposición, son los que finalmente resguardan la constitucionalidad boliviana.

En este sentido, el presidente boliviano Luis Arce Catacora supuso bien que la Asamblea Legislativa Plurinacional iba a aprobar fácilmente su propuesta legislativa, también llamada “ley madre”.  Su partido político, el Movimiento Al Socialismo (MAS), es mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados.

Asimismo, el Tribunal Constitucional Plurinacional, cuerpo colegiado que vela la constitucionalidad del Estado boliviano, difícilmente iba a contradecir el mandato de su presidente.

La “ley madre” intentaba incrementar el poder del Estado frente a los derechos del individuo.  De haber sido aprobado la propuesta presidencial, algunos entes gubernamentales hubieran tenido el derecho de indagar indiscriminadamente los ingresos de cada uno de los bolivianos, claramente vulnerando los principios y garantías otorgados por la constitución boliviana.

En un comunicado emitido por el Comité Nacional por la Defensa de la Democracia tras conocerse la aprobación del Congreso boliviano manifestó que la ley “busca generar acciones de inteligencia financiera contra la población, control de las actividades económicas del pueblo, persecución y amedrentamiento, eximiendo de todo este proceso a la principal actividad ilegal generadora de ganancias ilícitas, cual es el narcotráfico”.

Así, ante el rechazo mayoritario de la población boliviana, el Senado no tuvo otra alternativa que revocar la iniciativa del presidente Arce Catacora, o propagar un paro que desgastaría la economía del país.  Para sorpresa de todos, los senadores “masistas” votaron unánimemente contra la propuesta de su jefe.

A consecuencia del repudio de la mayoría del pueblo, el expresidente Evo Morales programó una caminata en apoyo de su camarada presidente, realizando una caminata de 180 kilómetros desde Caracollo hasta la ciudad de La Paz, capital administrativa de Bolivia, en un recorrido total de siete días.

El presidente Luis Arce Catacora y su vicepresidente David Choquehuanca Céspedes se unieron temporalmente a la marcha, violando el principio de “objetividad presidencial”.  Arce Catacora es presidente de los bolivianos antes que líder partidario.

Su comportamiento, no hace más que reconocer que el equilibrio y balances del poder político boliviano se trasladó a la sociedad civil.

                Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

 

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