Por/By Volker Franke
Sueños destrozados. Esperanzas aplastadas. Visiones de un futuro mejor destruidas. Posibilidades reemplazadas por angustia, ansiedad y miedo. Todo con un trazo de marcador permanente.
La orden ejecutiva del presidente Trump para reevaluar la ayuda exterior de Estados Unidos detuvo repentinamente cientos de proyectos de asistencia humanitaria en países de todo el mundo a los que se les había prometido ayuda, apoyo y esperanza.
Hasta el 27 de enero de 2025, he estado dirigiendo un programa de desarrollo local financiado por USAID en Liberia, cuando de repente la orden de suspensión de trabajos de la administración Trump detuvo nuestros esfuerzos. Nuestro programa “Esperanza para un futuro mejor” desarrolla habilidades psicosociales y de resolución de conflictos que permiten a los participantes soñar e imaginar un futuro mejor para ellos mismos y para las comunidades en las que viven, y tomar medidas concretas para perseguir esos sueños y crear esos futuros.
Lo novedoso del enfoque de la Esperanza es que ofrecemos solo un proceso que reúne a los participantes para crear mejores futuros; El contenido de esos futuros y los pasos que se deben dar para alcanzarlos son acordados por los participantes y sus vecinos. A medida que el proceso se afianza y las comunidades toman sus propios pasos para superar sus mayores desafíos, se vuelven más resilientes y autosuficientes. Cuanto más autosuficientes sean las comunidades, menos ayuda externa necesitarán.
¿No es este exactamente el objetivo de una asistencia humanitaria eficaz?
Desde el comienzo de la República, la promesa de libertad, esperanza y paz de los Estados Unidos inspiró hasta los rincones más oscuros del mundo. USAID ha llevado la antorcha de la esperanza estadounidense con el lema “del pueblo estadounidense”. La buena voluntad generada por esta promesa de esperanza, paz y oportunidad resuena en todo el mundo.
Enseñamos a nuestros hijos la importancia de cumplir las promesas que hacen, porque sin la capacidad de confiar en los demás y en su palabra, no podemos planificar nuestro futuro. Las promesas hechas por el pueblo estadounidense ahora están siendo incumplidas por una administración en nombre de una base de votantes mal informada y desorientada que no refleja “al pueblo estadounidense” ni los valores sobre los que se fundó Estados Unidos. Mientras atravesamos estos tiempos oscuros, recordemos las palabras de Nelson Mandela, quien nos recuerda que “nuestra compasión humana nos une a los demás, no con lástima ni con condescendencia, sino como seres humanos que han aprendido a convertir nuestro sufrimiento común en esperanza para el futuro”.
Volker Franke es el director ejecutivo de TRENDS Global, una organización sin fines de lucro 501(c)3 con sede en el área metropolitana de Atlanta enfocada en la construcción de la paz y la transformación de conflictos centradas en la comunidad. Contacto: volker@trendsglobal.org
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Promise of America and the Demise of Foreign Aid
Dreams shattered. Hopes crushed. Visions for a better future destroyed. Possibilities replaced with anguish, anxiety and fear. All with the stroke of a sharpie.
President Trump’s Executive Order to reevaluate US foreign aid suddenly halted hundreds of humanitarian assistance projects in countries around the world that had been promised help, support and hope.
Until January 27, 2025, I have been directing a USAID-funded locally led development program in Liberia, when suddenly the Trump Administration’s Stop Work Order brought our efforts to a halt. Our “Hope for a better Future” program builds psychosocial and conflict resolution skills that enable participants to dream of and envision a better future for themselves and for the communities they live in, and to take concrete steps to pursue those dreams and create those futures.
Novel about the Hope approach is that we offer only a process that brings participants together to create better futures; the content of those futures and the steps towards them are agreed upon by participants and their neighbors. As the process takes hold and communities take their own steps toward overcoming their biggest challenges, they become more resilient and self-reliant. The more self-reliant communities are the less outside assistance they will need.
Isn’t this exactly the goal of effective humanitarian assistance?
Since the beginning of the Republic, America’s promise of freedom, hope and peace inspired even the darkest corners of the world. USAID has carried the torch of American hope with the tag line “from the American people.” The goodwill generated by this promise of hope, peace and opportunity resonates all over the world.
We teach our children the importance of keeping the promises they make for without the ability to rely on others and trust their word, we cannot plan our future. Promises made by the American people are now being broken by an administration on behalf of a misinformed and disoriented voter base that does not reflect “the American people” or the values the United States was founded on.
As we travel through these dark times, let’s remember the words of Nelson Mandela who reminds us that “our human compassion binds us the one to the other – not in pity or patronizingly, but as human beings who have learnt how to turn our common suffering into hope for the future.”
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Volker Franke is Executive Director of TRENDS Global, a metro-Atlanta based 501(c)3 nonprofit focused on community-centered peacebuilding and conflict transformation. Contact: volker@trendsglobal.org
