La nueva izquierda encarnada en Gabriel Boric

La nueva izquierda encarnada en Gabriel Boric

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

América Latina siempre ha sido un terreno de contrastes económicos.  Sus líderes han tratado de subsanar estas contradicciones estructurales desde el terreno de la política.

Por un lado, la derecha normalmente ha entendido que estos problemas económicos se reducen –no se solucionan—, manteniendo las vías económicas óptimas y accesibles al sector privado sin intervención estatal.

Por otro lado, la izquierda latinoamericana a menudo ha considerado que el “mercado” sin un control del Estado es un terreno que se presta al abuso de los grupos económicos dominantes.  Así, estos líderes han utilizado al gobierno como un mecanismo interventor idóneo que corrige los “males del mercado libre”.

En este contexto, el discurso de Gabriel Boric, presidente electo de Chile, tiene más afinidad con el segundo grupo que con el primero; empero, su discurso se diferencia de los izquierdistas tradicionales y tradicionalistas por el hecho de que considera al sector privado como un elemento con el cual hay que crear acuerdos para generar desarrollo sostenible.

“Sé que más allá de las diferencias que tenemos, en particular con José Antonio Kast [líder de la derecha y representante nato del sector empresarial chileno], sabremos construir puentes entre nosotros para que nuestros compatriotas puedan vivir mejor”

Lo anterior descarta la posibilidad de posiciones radicales izquierdistas, como las nacionalizaciones o las imposiciones verticales desde el gobierno.  Por el contrario, Boric siente que el diálogo es un factor desequilibrante y un elemento que crea progreso, tanto para capitalistas como para el sector laboral.

Asimismo, en su discurso de aceptación como ganador de las elecciones de Chile, Boric manifestó su apego a la institucionalidad de la democracia.

“Hoy podemos estar más seguros que antes de algunas cosas […] desestabilizar las instituciones democráticas conduce directamente al reino del abuso, la ley de la selva, y el sufrimiento y desamparo de los más débiles”.

Entonces no es ninguna sorpresa que criticara abiertamente a los gobiernos de Nicaragua, Venezuela y Cuba como sistemas que promueven el autoritarismo.

Además, su discurso claramente se antepone a esa cultura mesiánica de líderes latinoamericanos –de derecha e izquierda— que piensan que son “ellos”, los únicos que pueden resolver los problemas de sus países.

Finalmente, Boric ha manifestado su condena abierta al machismo, a la discriminación étnica, de orientación sexual, a la falta de oportunidades reales de la mujer en el campo laboral y a los problemas que confronta el medioambiente.

Por todo lo anterior, Boric es un líder nato de la posmodernidad, de las nuevas generaciones que luchan no solo por los derechos de la gente pobre y necesitada sino también por los derechos del medio ambiente.

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

 

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