La entelequia cubana

La entelequia cubana

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

La llegada del régimen socialista cubano en 1959 fue una entelequia en una región dominada por el capitalismo norteamericano.  Hoy, el socialismo cubano sigue siendo esa misma entelequia, nada más que ahora navega sin un rumbo definido, sin un aliado mayor que la retroalimente y está más abandonado y aislado que nunca.

La experiencia de los cubanos no es nueva.  Durante la época de oro de los atenienses (más o menos 470 años antes de Cristo) y por un lapso aproximado de 200 años, Grecia produjo otra entelequia.

Los atenienses (griegos) decidieron establecer un régimen democrático en medio de un “mundo” dominado por regímenes políticos aristocráticos, oligárquicos y tiránicos.

La experiencia de los atenieses fue una historia magnífica.  Hoy, esa democracia, inspirada en la “libertad”, en la capacidad de votar de los ciudadanos atenienses (esclavos, migrantes, entre otros, no estaban incluidos con esas capacidades),  nos sirve como material empírico en los estudios de la democracia representativa, pluralista y participativa.

La democracia ateniense tuvo que desaparecer.  Esa democracia fue una criatura viviente que nació en un periodo en el que no estaba contemplada su existencia.  La guerra del Peloponeso o la guerra Helénica (431–404 BC) fue el elemento que la desarticuló y terminó con su existencia.

En esa guerra de titanes, entre espartanos y ateniense, los primeros fueron los vencedores porque el sistema económico esclavista de ese periodo era más congruente con un sistema político aristocrático-oligárquico (Esparta) que una democracia (Atenas).

Después de los griegos, emergió el Imperio Romano en base precisamente a ese autoritarismo aristocrático y oligárquico de los espartanos.  El esclavismo siguió siendo su base económica.  El imperialismo romano sucumbió después de 1000 años de dominación y luego apareció la Edad Media con sistemas económico-sociales dominados por la aristocracia.

Finalmente, a fines del siglo XVIII, después de casi tres milenios y medio de la experiencia ateniense, surgió la democracia representativa en Estados Unidos y en Europa dentro de un contexto económico capitalista.

¿Qué quiere decir entonces la experiencia socialista cubana?  Al igual que la democracia ateniense, el sistema socialista cubano puede ser un esquema político a futuro.  Sin embargo, quieran o no sus gobernantes, este sistema no se ajusta a las realidades económicas del mundo actual.

El gobierno de Cuba tiene que reprogramar sus estrategias de desarrollo.  Sin no lo hace, el futuro de su sistema político tendrá un final similar al de los atenienses (la destrucción).

Puede ser que, muy lejano al presente y al igual que Atenas, Cuba se convierta en un caso de análisis de futuras formas de gobierno.  Para eso hay que esperar muchos siglos.  Cuba sigue siendo una entelequia.

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

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