La democracia es lenta, pero funciona de maravilla

La democracia es lenta, pero funciona de maravilla

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

Es lenta, desesperante y, de vez en cuando, atormentador; empero, la democracia sigue siendo el sistema político más eficiente del planeta.  En esta semana, el presidente Joe Biden firmó el paquete de infraestructura, el cual proveerá miles de trabajo a millones de ciudadanos y no-ciudadanos del país.

El monto total de la ley de infraestructura es un billón de dólares (misma cifra de 1 trillón en inglés), muy por debajo de lo que inicialmente Biden había presentado al Congreso (2.4 billones), pero la aprobación en las dos cámaras legislativas habla mucho de la funcionalidad de la democracia.

Los legisladores progresistas del Partido Demócrata, una vez que el presidente Biden presentó su paquete al Congreso, trataron de convencer a sus correligionarios que aprobaran la iniciativa, misma que incluía una llamada “infraestructura social”.

De entrada, los senadores y representantes republicanos le dieron la espalda al proyecto de Biden, lo mismo que los senadores moderados demócratas, Joe Manchin y Kyrsten Sinema.  Los dos sugirieron que el senador Bernie Sanders y la representante Alexandria Ocasio-Cortez estaban influyendo demasiado en la Casa Blanca.

A diferencia de los sistemas autoritarios, en los cuales la mano dura del gobernante impera, en un sistema democrático, la negociación, la conciliación, el reparo de las diferencias, son elementos que los gobernantes en el Ejecutivo y Legislativo deben sobrellevar.  De esa manera se llegó a la firma del paquete de infraestructura.

De ese billón de dólares, 73.000 millones serán concentrados en la reparación e innovación de tecnologías en el sistema eléctrico de la nación.  Pregúnteles a los texanos si este dinero es conveniente para reparar un mal que literalmente los tuvo en tinieblas por más de tres semanas.

Otros 66.000 millones estarán siendo ubicados en el sistema ferroviario, particularmente en el reparo de las vías del tren.  Posiblemente con este dinero, el proyecto californiano de unir a Los Ángeles y San Francisco a través de un tren supersónico, finalmente será posible.

Por otra parte, la pandemia del Covid-19 nos demostró que estamos atrasados en materia de tecnologías de comunicación en el ciber espacio.  Con los 65.000 millones que se dispondrá para proveer internet de alta velocidad, la población estadounidense, especialmente los estratos más pobres, tendrán acceso a un internet del nuevo milenio.

Asimismo, 47.000 millones estarán in disposición para los problemas de incendios, huracanes e inundaciones.  21.000 millones en proyectos de medioambiente; 7.005 millones en tecnología de autos eléctrico; 2.000 millones para las áreas rurales, entre otros.

¿Qué les parece? ¡No que no!  La democracia si funciona.  No seamos brutos y optemos en las elecciones venideras por gobernantes con mentalidades autocráticas.

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

 

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