Inclinación política de las personas

Inclinación política de las personas

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

Recientemente uno de mis lectores me sugirió que escribiera sobre las inclinaciones políticas de las personas.  ¿Cuáles son los elementos que deben considerarse para que una persona sea considerada conservadora, ultraconservadora, liberal, moderada, radical o ultra radical, etc.?

Etiquetar ideológicamente no es una tarea fácil.  Una persona conservadora, por ejemplo, puede al mismo tiempo ser liberal.

Muy bien, empecemos por el conservadurismo.    De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española, conservadurismo es la “tendencia a conservar valores y principios establecidos”.  Empero, detrás del significado de esta palabra, está el término “poder”, el cual no está explicada normalmente.

Por ejemplo, una persona conservadora prefiere conservar el sistema, las políticas, las leyes, las estructuras socio-económicas y políticas, etc., porque es a partir de estos esquemas sociales, económicos y políticos en que esta persona mantiene viva sus aspiraciones de mejoras de vida.   Es decir, si el sistema (económico, social, cultural, etc.) funciona para su beneficio, entonces para qué cambiarla.

En este sentido, en nuestro país las personas que se consideran conservadoras a menudo provienen de los estratos económicos medios y altos y también a menudo corresponden a la población euro-estadounidense (blancos), especialmente de sexo masculino.

Empero, hay personas conservadoras provenientes de estratos económicos bajos por cuestiones religiosas.  Así, la ideología (religión) juega un papel importante en la definición de una persona conservadora.  Muchos migrantes latinos en Estados Unidos que provienen de las zonas rurales de algún país de América Latina a menudo expresan posturas conservadoras en temas sociales.  Es decir, estas personas se caracterizan por su oposición al aborto, al matrimonio del mismo sexo y algunas otras formas progresistas de vida.

Ahora bien, una persona conservadora puede “radicalizarse”; es decir, actuar exageradamente opuesta a las nuevos órdenes económicos, sociales, jurídicos y políticos.  En este sentido, tal persona ya no es conservadora, sino que es un tipo de población que siente que estas nuevas formas de vida le han restado beneficios.  A estas personas se les conoce como “reaccionarias”.  Muchos de los sectores que toman parte del “trumpismo” son reaccionarios por esencia.

El liberalismo, mismo que es una etiqueta que distingue a muchos del Partido Demócrata, tiene connotaciones sociales.  Es decir, una persona liberal se caracteriza por su creencia en el aborto, en respeto a los grupos minoritarios, los derechos del LGBTI, protección al medio ambiente, entre otros.

Sin embargo, el liberalismo, en términos económicos, tiende a ser asociado a las políticas de mercado.  Por eso un partidario del Partido Republicano puede ser liberal económicamente y conservador socialmente.

Apenas empezamos y nos falta mucho para entender términos tan importantes para comprender nuestras tendencias políticas.  ¡En otra será!

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move

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