El nuevo ojo del huracán político

El nuevo ojo del huracán político

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

El drama de las elecciones intermedias no estará ubicado en la parte oeste del país.  Todos sabemos que en California, Oregón y Washington los demócratas dominan y no hay ningún indicio de que este curso político cambie.  Lo mismo sucederá en algunos distritos urbanos del noreste del país.

El ojo del huracán político, coincidentemente, estará donde se generan estos fenómenos meteorológicos que azotan año tras año las playas de los estados de Carolina del Sur, Louisiana, Texas y Florida.

Esta vez el drama no estará localizado en Florida.  El estado del sol radiante ya ha sido conquistado por el Partido Republicano y es muy dudoso que los demócratas logren romper esta tendencia, misma que ha sido restablecida recientemente por ciudadanos cuyos ancestros provienen de Venezuela, Colombia, Bolivia y algunos países centroamericanos donde la izquierda radical ha minado las instituciones democráticas de estos países.

En este sentido, el ojo del huracán político de las elecciones intermedias será librado en el estado de Georgia.  Los demócratas lo quieren de esta manera, como también los republicanos.

La afroamericana Stacey Abrams, quien fuera candidata a la gubernatura de Georgia en 2018, ya ha manifestado que va a competir nuevamente en las elecciones de 2022.  Recordemos que el actual gobernador Brian Kemp derrotó a Abrams en una riña electoral bastante cerrada.  Hubo una diferencia de solo 55.000 votos entre uno y otro.

Abrams fue prácticamente figura central para que no solo Joe Biden se adjudicará ganador en Georgia en 2018, sino que los actuales senadores, Raphael Warnock y Jon Ossoff, le deben su paso por el Congreso.

Así, el drama inicial de Georgia se llevará a cabo en las primarias republicanas.  Kemp manifestó que va a tratar de mantener su puesto y recientemente el ex senador David Perdue, quien cedió su curul al demócrata Ossoff en las elecciones de 2018, dijo que se va a enfrentar a Kemp en las elecciones primarias.

Kemp es uno de los grandes enemigos de Donald Trump por negarse a obedecer sus corruptelas políticas.  Lo anterior es algo que demócratas y republicanos convencionales agradecemos a Kemp.

Sin embargo, los demócratas georgianos no le perdonan a Kemp el constante asedio al derecho al voto ni su postura partidista.  Por su parte, a los trumpistas republicanos no les importa ninguno de sus logros políticos; estarán votando por Perdue a “ojo cerrado” porque Trump le ofrece su apoyo.

Si el ganador de estas primarias republicanas sale totalmente herido, entonces Abrams tendrá el camino libre para ser gobernadora.  Empero, si el candidato republicano resulta herido pero ileso, entonces habrá una batalla campal por el gobierno de Georgia.

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

 

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