EL MUNDO SE ENCAMINA HACIA EL SUPREMO ORDEN MILITAR

EL MUNDO SE ENCAMINA HACIA EL SUPREMO ORDEN MILITAR

Por Carlos Belgrano

Amigos:

Las usinas aquí en WDC no han sufrido por la cuarentena y se encuentran del todo activadas.

Periodistas, militares, comerciantes, pensadores, sociólogos, economistas, hombres de negocios, industriales, clérigos, docentes de nivel medio y otros que como en mi caso, tenemos a nuestro cargo capacitar a universitarios ya graduados, nos reunimos de vez en cuando.

Y en esas del todo desinteresadas tertulias, repasamos la evolución, no sólo de esta pandemia, sino y muy especialmente, la decadencia de la clase dirigente en USA y en el resto de lo que otrora se conocía como Primer Mundo.

Unívocamente coincidimos -casi todos-, respecto al pauperismo intelectual, tanto de los gobernantes como de sus némesis.

Chatura, mediocridad e improvisación son una constante que, aflora y con fulgurancia ante las pestilencias que sin aviso previo se presentan frente a nosotros.

A tal nivel, la situación acá doméstica se agiganta que, crece exponencialmente la idea fuerza que Elon Musk, comienza a verse como una suerte de potencial reemplazante del pobre joke Biden, si el panorama se complica, promediando el próximo año.

Por cuanto, el actual primer mandatario, quien por su avanzada edad, sus enormes infortunios familiares, y la negra que le respira en la nuca, a los efectos de someterlo a un creciente desgaste y claro, el deterioro económico norteamericano que asciende cada mes, no tendrá la fuerza requirente para enfrentar tamaños y severos cataclismos sociológicos.

En un sendero paralelo, junto a la postración de Norteamérica como líder internacional, sea por la incursión de Trump y sus caprichitos o por el mero transcurso del tiempo, algo que también posee fecha de vencimiento, pues, lo constituye el hecho que, esa alternancia en el poder entre Republicanos y Demócratas desde la fundación del primero en 1854, pronto dejará de ser costumbrista.

Sobremanera porque ambos, son emblemas de lo demodé y carecerán de espacio vital para, siquiera sostener sus actuales y apolilladas consignas.

Nunca antes, ni con las dos guerras mundiales incluidas, existió en la historia universal una bisagra como esta covidiana que, por otro lado, digamos que recién comienza.

Pero y antes que esta virulenta pesadilla se agigante, el sistema capitulará, para cederle el sitial a otro que privilegie tres principios fundacionales a saber, el orden, la disciplina el Estado autoritario.

Preceptos éstos que, se dan de patadas con el folclorismo de todo lo anómalo de la circense democracia y sus primarias, listas de candidatos, obscenas y ridículas propagandas electorales y además, exorbitantes sumas de dinero erogadas a borbotones en cada campaña.

Todo para que, conocido el nombre del mejor nominado, se le entrega el poder para no dejar cagadas por hacer, ungir más idiotas en la función pública, para la que no tienen una mísera ni puñetera idea de como hacerlo adecuadamente.

Suelo quejarme y demasiado de esos mismos que transcurrieron por esas vergonzantes designaciones en mi lejana Argentina, muy debido quizás a mis dolencias de incorregible patriotismo, pero luego de haber abandonado mi terruño tres décadas atrás, concluyo que, en todas partes es más o menos lo mismo.

Y merced a ello, me asalta esa irrefrenable tendencia de glorificar a quienes abrazaron esos mismos liderazgos con un marcado ascetismo, hoy heridos de muerte, por una simple yuxtaposición de comparaciones.

Para no trasladarme a lugares y épocas tan pretéritas, observen ustedes a estos EE UU, antes de Jack Kennedy y después de él.

Tomaré al azar a un sujeto con mayúsculas –Calvin Coolidge-, adusto, cultísimo, gentleman y honesto a carta cabal; a tal punto que, culminado su período, justo en el año de la perdición de 1929, advirtió que no le alcanzaban sus esforzados ahorros para adquirir una modesta casa en Vermont y se vio impelido a rentarla hasta su deceso.

Sus sucesores, bueno unos impresentables hasta JFK, quien cometió un único pero fatal error –léase-, se anticipó a su época, y en política se sabe que eso se abona con el magnicidio.

Precisamente por ello, la MOB que, si bien no participó en su homicidio directamente, le aportó a los hermanitos Dulles -sendos canallas y auténticos arquitectos de aquella cruel emboscada en la Plaza Tilly-, de un hombre clave –Jack  Rubinstein-, para que la ecuación cerrase, con la supresión de Oswald -mera víctima propiciatoria de un hecho que le era totalmente ajeno-.

Marcello, Trafficante Giancana, con ese aporte, obtuvieron así, su tan ansiada vendetta por el hostigamiento parlamentario que toda la mafia sufrió, por parte del asesinado Presidente y también, su malogrado hermano Bobby.

Ahora, imaginen Estimados, y por fracciones de segundos, a esos tipejos de los bajos fondos y sus sucesores que, copularon fraternalmente con el Pato Donald en sus garitos de Atlantic City por décadas.

Ése precisamente, y desdeñando otros cientos y múltiples ejemplos, es lo que nos separa desde este anómalo presente y aquel pasado, en el que se disputaban ideologías, pero jamás, ambiciones crematísticas barriobajeras, como estas contemporáneas que nos invaden y empapan de vergüenza ajena.

Acá dejó la primera magistratura en enero un gánster, y lo sucedió otro que, además de severamente envejecido, ignora cómo remontar la rémora de su vástago, consociado monetaria e irreparablemente con el enemigo de Pekín.

Y en Europa, el escenario es igual o peor, a poco de contemplar, por ejemplo en España, a su jefe de gobierno, asociado furtivamente al colectivero colombiano de origen, Maduro, a quien de continuo le allana la introducción de cientos de toneladas de cocaína a todo el continente.

Francia, timoneada no sólo por un absoluto incapaz que, además se hizo a la idea que contrajo en enlace con su madre, quien prácticamente es de la misma edad que su cónyuge.

Rusia, manejada tras bastidores por la mafia chechena y su discípulo Putin que, además alterna como cuentapropista en esos monumentales sobornos que reparte con Mishustin -su primer ministro-.

En otras palabras, el globo terráqueo, todo él, ha mutado para devenir en lo que es ahora, ergo, una inmensa cloaca.

Y por si resultase insuficiente, enfrentado de momento y sibilinamente a un Xi jinping quien, tal vez sin saberlo, es el perfecto émulo de Alejandro, y que probablemente llore amargamente, cuando al igual que el macedonio, advierta que no tendrá más territorios que conquistar.

Los meses transcurrirán aceleradamente con igual vertiginosidad que este onanismo universal de vacunas estériles.

Y cuando esa suerte de señuelo sociológico se esfume, arribaremos -lo deseemos o no-, a la verdad sin anestesia.

Será cuando muy al desnudo queden expuestas las heces; esas que pondrán en crudo, los macabros fiducios de los gobernantes con el cartel farmacéutico internacional.

Y como descarto decisivamente un epílogo diferencial a éste que, junto a decenas de miles, ya avizoro, todo este carnaval de convivencia pacífica y ese otro de la tómbola en la que todos sacan sólo uno pone -como es el actual caso de los alemanes y sus primos nórdicos- que, sufragan a la veintena de miembros de la UE; meros beneficiarios de la excelsa calidad industrial y precisión de esos ex vikingos, ese ridículo tablero de asimetrías, bueno, se desarmará, y le dará el suficiente espacio a un neo brexit germanófilo. 

Así y antes de un año, una obscena fraternidad procreará una necesaria escisión disolvente.

Y emergerá entonces como imprescindible e inexorable que, nuevas administraciones y arbitradas con puños de hierro, tomen a su cargo, restañar el pandemonium de una realidad europea de famélicos y trashumantes ciudadanos.   

Por todo ello y más que, no adicionaré para evitar la prolongación de esta Entrega, entiendo como de altísima conveniencia que todos vayamos familiarizándonos con la idea fuerza que…

EL MUNDO SE ENCAMINA HACIA EL SUPREMO ORDEN MILITAR.

 

 

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