El cierre del caso Trump

El cierre del caso Trump

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

En un partido de futbol, los entrenadores explican que es mejor terminar fuerte que tener un inicio radiante.  Por su parte, las personas que se dedican a vender –cualquier tipo de productos, i.e. autos, joyas, ropa, etc.—, normalmente comentan que lo más importante de un proceso de venta es la forma cómo uno “cierra”.

Muy similar una venta, en un caso penal, el cierre es lo más importante de un proceso jurídico.  Lo demás cuenta, pero es la conclusión la que enaltece los elementos más relevantes.

El cierre es la esencia de la victoria jurídica o puede ser el camino a través del cual el acusado encuentra su celda de concreto.

En el caso jurídico que incrimina a Trump por falsificar documentos y otros delitos de alto grado, los abogados principales de ambos lados –de la fiscalía y la defensa— tomaron su tiempo para hacer brillar el argumento más importante.

Muy temprano en la mañana del martes, la defensa de Trump deliberó sus argumentos finales.  Su abogado principal, Todd Blanche, hizo utilidad de más de tres horas para cerrar y tratar que su jefe sea exonerado.

Lo más importante de su cierre estaba concentrado en un ataque a la personalidad de Michael Cohen, especialmente a su particularidad de mentir.  Hizo una comparación riesgosa que le puede rendir réditos como también puede ser la fosa de Trump.

Blanche contrapuso a atletas famosos que se destacaron en el mundo del deporte con la personalidad magra de Cohen, principal testigo en el caso Trump.  Mientras Michael Jordan y Tom Brady brillaron como “jugadores más destacados (MVP)”, Cohen ha sido un “glotón de la mentira”, manifestó.

Al parecer, no fue Blanche quien preparó los puntos neurálgicos de su cierre jurídico, sino el mismísimo Trump.  El expresidente es un gran vendedor de bienes raíces y de entretenimiento, como también es conocido de poner sobrenombres a todo a quien se le atraviesa en el camino y le causa problemas.

Ponerle la etiqueta de “glotón de la mentira” a Cohen puede gravitar con sus bases políticas, pero puede también ser cuchillo de doble filo con el jurado.  Cohen fue su mano derecha por más de 10 años.

Por su parte, la defensa estuvo representada por el fiscal Joshua Steinglass, quién no solamente destrozó los argumentos presentados por la defensa, sino que incluyó algunos documentos que, a la hora de la deliberación del jurado, pueden ser determinantes en su fallo.

Al final, los dos bandos tuvieron un cierre magistral.  Cada uno tomó más de tres horas para darle brillo al argumento más sobresaliente.  Ahora, solo el jurado sabe quién brilló más.

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

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