Contienda de estrategias jurídicas

Contienda de estrategias jurídicas

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

El caso penal de Donald Trump es muy especial.  Las dos partes del pleito–los que imputan y los que defienden a Trump—, muy similar a un partido de futbol, están haciendo utilidad de estrategias jurídicas para ganar la contienda.  Sin embargo, a diferencia del futbol, en esta batalla no hay empates, sino un ganador y un perdedor.

Por una parte, el equipo del fiscal de New York, Alvin Bragg, se ha estado conduciendo en forma metódica, tratando de evitar cualquier revés que pondría el caso a favor de sus contrincantes.

A inicios del proceso, convocaron la presencia David Pecker, dueño de la revista sensacionalista National Enquirer, para que pueda sentar las bases de una estrategia jurídica ganadora.

Así fue, Pecker fue bastante incisivo en describir paso a paso la forma cómo su empresa acalló a las dos mujeres que tuvieron relaciones sexuales extramaritales con Trump.

Una de ellas, Stormy Daniels, actriz de películas pornográficas, había decidido hacer pública su experiencia sexual con Trump justo antes de las elecciones presidenciales de 2016 y solo días después de que se haya vertido el famoso video de Access Hollywood, en donde Trump se jactó de su virilidad, incluyendo la osadía de tocar la parte genital de las mujeres.

Por temor a otro escándalo que afecte su meta de llegar a la Casa Blanca, Trump instó a su abogado personal, Michael Cohen, que colaborara con Pecker para convencer a Daniels que no recurra a los medios de comunicación para hacer público de su aventura.

Daniels recibió 130.000 dólares por mantener la boca cerrada.  Este acuerdo subrepticio, de acuerdo a la fiscalía de New York, sirvió para que Trump cometiera otros delitos mayores que hoy son motivo de una demanda penal que lo tendría hasta cuatro años en la cárcel si es que es hallado culpable.

Hasta el martes, el equipo de la fiscalía presentó los cargos e interrogó a testigos, incluyendo a Cohen, para adjudicarse a una posible victoria.

Por otro lado, al equipo de Trump ha tratado de parar la hegemonía jurídica del fiscal.   No les ha ido muy bien.  No pudieron desacreditar el testimonio de Stormy Daniels y recientemente los abogados fallaron en el proceso de cuestionamiento de Cohen, quien sostuvo que Trump fue quien maquinó el pago a Daniel y, consecuentemente, cometió delitos contra las leyes locales de New York y nacionales.

Sin embargo, la decisión no es del juez, sino de un jurado compuesto por 12 personas.  Son ellos quienes determinarán el futuro de Trump.  Si no logran hallarlo culpable, el país y el mundo estarán de cabeza.

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

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