Compromiso renovado a los Derechos Humanos
Desmantelar los Sistemas de opresión incluidos, Departamento de Seguridad Nacional y Departamento de Defensa
Washington, D.C. — Este miércoles, la congresista Delia C. Ramírez (IL-03) y líderes nacionales de derechos humanos presentaron el Mandato Renovado para los Derechos Humanos, una resolución para la creación de una Comisión de Derechos Humanos de Estados Unidos. La resolución también sirve como una hoja de ruta integral que describe las políticas a las que los miembros del Congreso deben comprometerse, incluyendo vivienda asequible, atención médica universal, resiliencia climática, inmigración humanitaria, la abolición de la detención, el desmantelamiento del Departamento de Seguridad Nacional, la reorientación de los fondos del Departamento de Defensa, entre otras.
En un momento en que muchos estadounidenses exigen una respuesta democrática al auge del fascismo, la resolución presenta un compromiso progresista con los derechos humanos universales, instando al Congreso a rechazar las políticas de racismo, colonialismo, capitalismo, imperialismo, supremacía blanca y patriarcado.
“No basta con proteger los derechos y libertades que tenemos ahora cuando nuestra gente sigue sin hogar, desalojada, detenida y deportada, pobre, hambrienta, enferma y sumida en una crisis tras otra. Debemos usar todas las herramientas a nuestro alcance para reclamar y crear un futuro que refleje nuestros valores progresistas y centrados en las personas”, declaró la congresista Ramírez. “Nuestros derechos y libertades no son negociables; nos están garantizados porque somos humanos, somos amados y pertenecemos los unos a los otros. Por eso me enorgullece unirme a líderes valientes y audaces para presentar la Resolución del Mandato Renovado para los Derechos Humanos, que reconoce la interconexión de nuestras luchas, reafirma nuestro compromiso con la defensa de los derechos humanos universales y la dignidad, e impulsa políticas basadas en los derechos humanos”.
La resolución cuenta con el copatrocinio de las representantes Yvette Clark (NY-09), Ayanna Pressley (MA-07), Rashida Tlaib (MI-13) y Nydia Velázquez (NY-07).
La legislación cuenta con el respaldo de organizaciones locales y nacionales, entre ellas IMEU Policy Project, Center for Constitutional Rights, Women Cross DMZ, Chicago Religious Leadership Network on Latin America, MADRE, Climate Justice Alliance, Illinois Poor People’s Campaign: A National Call for Moral Revival, Muslim Civic Coalition, Jewish Voice for Peace Action, Equality Illinois y The Peoples Lobby.
«Este renovado mandato en materia de derechos humanos reafirma lo que los socios de MADRE y las defensoras de los derechos humanos de todo el mundo ya saben: los derechos humanos importan y constituyen una valiosa guía para la formulación de políticas. Con demasiada frecuencia, las políticas perjudiciales atacan a las comunidades vulnerables, privan a las redes de protección social de recursos esenciales y socavan la seguridad de todos. Esta resolución es un paso fundamental, que no solo exige que Estados Unidos afronte estos daños reales en su formulación de políticas, sino que también ofrece una guía para lograr una seguridad real mediante un compromiso renovado con los derechos humanos universales», declaró Yifat Susskind, Directora Ejecutiva de MADRE.
“El Proyecto de Políticas de IMEU aplaude a la congresista Ramírez por su firme compromiso de alzar la voz en defensa de las comunidades que han sido sistemáticamente excluidas del poder y del derecho a la autodeterminación, tanto a nivel nacional como internacional”, declaró Dana Shubat, Directora de Relaciones Gubernamentales del Proyecto de Políticas de IMEU. “El mundo ha presenciado el genocidio que los palestinos han sufrido ante nuestros ojos, y ya es hora de que Estados Unidos reafirme su compromiso con los derechos humanos y los valores que decimos defender como país”.
“En un momento global caracterizado por el retroceso de las democracias y el creciente autoritarismo, esta visión basada en los derechos y centrada en las personas es un antídoto necesario para desmantelar los sistemas de poder opresivos cada vez más arraigados, incluyendo la supremacía blanca, la opresión económica, la opresión de género y las prácticas estatales abusivas”, afirmó Brad Parker, Director Asociado de Políticas del Centro de Derechos Constitucionales. “Reconocer la interconexión del dolor, la violencia y la opresión que sufre la mayoría de la población mundial, a menudo directamente relacionada con la beligerancia de Estados Unidos, es también un llamado a la justicia y la rendición de cuentas. Agradecemos a la congresista Ramírez su valiente liderazgo como defensora de los derechos humanos”, declaró Brad Parker, director asociado de políticas del Centro para los Derechos Constitucionales.
“Como activista por la paz en Corea, he visto de primera mano cómo las guerras interminables y el militarismo socavan los derechos humanos y perjudican desproporcionadamente a las mujeres. Debemos proteger nuestro derecho inalienable a vivir en un mundo libre de guerra, imperialismo y violencia de género. Ninguna democracia puede prosperar bajo el militarismo, y la paz es esencial para el florecimiento de los derechos. Como mujeres de varias generaciones que nos organizamos para poner fin a la Guerra de Corea, el conflicto estadounidense en el extranjero de mayor duración, Women Cross DMZ se complace en apoyar la resolución de la congresista Ramírez sobre el Mandato Renovado para los Derechos Humanos en busca de la seguridad humana colectiva”, afirmó Cathi Choi, directora ejecutiva de Women Cross DMZ.
«Ramírez ha demostrado un liderazgo excepcional, no solo en el Congreso, sino también junto a nuestras comunidades. Ha respaldado a la diáspora guatemalteca, a la comunidad latinoamericana y a la clase trabajadora de todo Chicago, fundamentando su labor en la solidaridad en lugar de en la conveniencia política. Su trabajo para establecer una Comisión de Derechos Humanos de los EE. UU. se basa en el legado del movimiento por los derechos civiles y de la resistencia contra la guerra durante los conflictos de Vietnam e Irak; además, va un paso más allá al situar en el centro las demandas de la mayoría global. Esto deja claro que los sistemas de militarismo, imperialismo, explotación económica e intervención estadounidense deben ser desmantelados y abolidos. Hoy nos enfrentamos a desafíos y crisis de alcance global, y la congresista Ramírez propone una transformación estructural que resulta urgentemente necesaria», afirmó Jhonathan F. Gomez, codirector de la Chicago Religious Leadership Network on Latin America.
«Los derechos humanos y la justicia ambiental son inseparables. Los mismos sistemas que alimentan la militarización y la extracción de recursos están acelerando la crisis climática y profundizando la desigualdad global. Se estima que, en la actualidad, las fuerzas militares de todo el mundo son responsables de aproximadamente el 5,5 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, siendo el ejército de los EE. UU. el mayor emisor institucional de estos gases a nivel mundial. La guerra y el caos climático van de la mano», declaró Mar Zepeda Salazar, directora legislativa de la Climate Justice Alliance. «Un futuro sostenible exige un marco internacional integral de derechos humanos que priorice la dignidad, la autodeterminación y el bienestar colectivo, y que sea acatado por todos, en lugar de aplicarse de manera selectiva para servir a las agendas políticas de los más poderosos. Nos enorgullece respaldar el “Mandato Renovado para los Derechos Humanos” y solidarizarnos con todas las comunidades y movimientos a los que este da visibilidad y apoyo».
«Lo que este país necesita ahora —quizás más que nunca— es un compromiso genuino y un plan concreto para poner fin a todas las violaciones de los derechos humanos; en particular, a los inquietantes abusos y a los asesinatos flagrantes de un número excesivamente alto de nuestros vecinos, perpetrados en los horribles gulags que existen a lo largo y ancho de este país». «Estos gulags y el abuso por parte de agentes gubernamentales en nuestras comunidades representan un legado histórico de este país: desde el genocidio de los pueblos indígenas hasta los horrores de la esclavitud y las leyes Jim Crow, pasando por el asesinato de cientos de miles de trabajadores que llegaron de todo el mundo para construir esta nación, y que simplemente luchaban por una vida digna», afirmó Sheilah Garland-Olaniran, miembro del Comité Coordinador de la Campaña de los Pobres de Illinois: Un Llamado Nacional para un Renacimiento Moral. «Estamos orgullosos de la congresista Delia Ramirez por presentar esta Resolución sobre la Declaración de Derechos Humanos, y nos solidarizamos con ella en su firme determinación de luchar. ¡La historia exige que luchemos; por tanto, debemos hacerlo y lo haremos!».
«Con cada día que pasa, nuestras comunidades se enfrentan a crisis que se acumulan unas sobre otras. Cuando la fuerza se impone a la ley, cuando se deshumaniza a grupos enteros de personas y cuando el dinero de unos pocos ahoga las voces de la mayoría, la seguridad de cada estadounidense corre peligro. En este momento, necesitamos un apoyo decidido, solidaridad y —lo que es más importante— acción por parte de los miembros del Congreso», declaró Amina Barhumi, directora ejecutiva de la Coalición Cívica Musulmana. «La resolución de la congresista Ramirez reafirma tanto la necesidad de adoptar políticas que salvaguarden los derechos que Dios nos ha otorgado, como un compromiso renovado con las libertades que, como sociedad democrática, decimos defender. La Coalición Cívica Musulmana se enorgullece de respaldar esta resolución y agradece a la congresista su liderazgo decisivo en materia de derechos humanos».
«La Resolución sobre Derechos Humanos de la congresista Ramirez ofrece una visión de futuro sobre lo que podría ser una política exterior estadounidense progresista y basada en valores: una política que ponga en el centro a las personas y a la humanidad, en lugar del imperialismo y la codicia corporativa. Desde Chicago hasta Palestina —y más allá—, Estados Unidos debe desmantelar los sistemas de opresión y militarismo, e invertir en infraestructuras que promuevan la vida. Jewish Voice for Peace Action se enorgullece de apoyar esta iniciativa legislativa», señaló Beth Miller, directora política de Jewish Voice for Peace Action.
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Congressman Ramírez and Organizations Demand Renewed Commitment to Human Rights
Dismantle Systems of Oppression—Including the Department of Homeland Security and the Department of Defense
Washington, DC — Yesterday, Congresswoman Delia C. Ramirez (IL-03) and national human rights leaders introduced the Renewed Mandate for Human Rights, a resolution to designate a United States Human Rights Commission. The resolution also serves as a comprehensive roadmap outlining the policies members of Congress must commit to, including affordable housing, universal health care, climate resilience, humane immigration, the abolition of detention, the dismantling of the Department of Homeland Security, the redirecting of the Department of Defense’s funding, and more.
In a moment when many Americans are demanding a democratic response to the rise of fascism, the resolution presents a progressive commitment to universal human rights, calling Congress to reject policies of racism, colonialism, capitalism, imperialism, White supremacy, and patriarchy.
“It is not enough to simply protect the rights and freedoms we have now when our people are still unhoused, foreclosed, detained, and deported, poor, hungry, sick, and drowning in crisis after crisis. We must use every tool at our disposal to claim and create a future that reflects our progressive, people-centered values,” said Congresswoman Ramirez. “Our rights and freedoms are not negotiable – they are guaranteed to us because we are human, we are beloved, and we belong to one another. That is why I am proud to stand with courageous, bold leaders to introduce the Renewed Mandate for Human Rights Resolution to recognize the interconnectedness of our struggles, reaffirm our commitment to upholding universal human rights and dignity, and pursue policies grounded in human rights.”
The resolution is cosponsored by Representatives Yvette Clark (NY-09), Ayanna Pressley (MA-07), Rashida Tlaib (MI-13), and Nydia Velázquez (NY-07).
The legislation has the endorsement of local and national organizations, including IMEU Policy Project, Center for Constitutional Rights, Women Cross DMZ, Chicago Religious Leadership Network on Latin America, MADRE, Climate Justice Alliance, Illinois Poor People’s Campaign: A National Call for Moral Revival, Muslim Civic Coalition, Jewish Voice for Peace Action, Equality Illinois, and The Peoples Lobby.
“This renewed mandate for human rights affirms what MADRE partners and women human rights defenders worldwide already know: human rights matter, and they are a valuable blueprint for policymaking. Too often, harmful policies attack vulnerable communities, rob social safety nets of critical resources, and erode safety for all of us. This resolution is a critical step, not only demanding that the United States face these real harms in its policymaking, but also offering a guide to achieve real security through a renewed commitment to universal human rights,” said Yifat Susskind, Executive Director for MADRE.
“IMEU Policy Project applauds Congresswoman Ramirez for her steadfast commitment to speaking out for communities which have been systematically shut out from power and the right to self-determination, both domestically and globally,” said Dana Shubat, Government Relations Director, IMEU Policy Project. “The world has watched as Palestinians have endured a genocide before our eyes, and it is long past time for the United States to reaffirm its commitment to human rights and the values which we claim to stand for as a country.”
“In a global moment characterized by backsliding democracies and rising authoritarianism, this rights-based, people-centered vision is a necessary antidote to dismantle increasingly entrenched oppressive systems of power, including white supremacy, economic oppression, gender oppression, and abusive state practices,” said Brad Parker, Associate Director of Policy at the Center for Constitutional Rights. “Recognizing the interconnectedness of the pain, violence, and oppression experienced by the global majority, often directly related to United States belligerence, is also a call for justice and accountability. We thank Congresswoman Ramirez for her bold leadership as a champion for human rights,” said Brad Parker, Associate Director of Policy for the Center for Constitutional Rights.
“As a Korean peace activist, I have seen first hand how forever wars and militarism undermine human rights and harm women disproportionately. We must protect our inalienable right to live in a world free from war, imperialism, and gender-based violence. No democracy can thrive under militarism, and peace is essential for the flourishing of rights. As multi-generational women organizing to end the Korean War, the longest-running U.S. overseas conflict, Women Cross DMZ is thrilled to support Congresswoman Ramirez’s Renewed Mandate for Human Rights resolution in pursuit of collective human security,” said Cathi Choi, Executive Director for Women Cross DMZ.
¨Congresswoman Delia Ramirez has demonstrated unique leadership not only in Congress but alongside our communities. She has stood with the Guatemala diaspora, the Latin American community, and working-class people across Chicago, grounding her work in solidarity rather than political convenience. Her work to establish a U.S. Human Rights Commission builds on the legacy of the civil rights movement, anti-war resistance during the Vietnam and Iraq wars, and goes further, centering the demands of the global majority. Making it clear that systems of militarism, imperialism, economic exploitation, and U.S. intervention need to be dismantled and abolished. Today, we face global challenges and crises, and Congresswoman Ramirez proposes structural transformation that is urgently needed,” said Jhonathan F. Gomez, Co-Director of Chicago Religious Leadership Network on Latin America.
“Human rights and environmental justice are inseparable. The same systems that fuel militarization and extraction are accelerating the climate crisis and deepening global inequality. Today, the world’s militaries are estimated to account for roughly 5.5% of global greenhouse gas emissions, with the U.S. military being the largest institutional greenhouse gas emitter in the world. War and climate chaos go hand in hand,” said Mar Zepeda Salazar, Climate Justice Alliance Legislative Director. “A sustainable future requires a comprehensive international human rights framework that centers dignity, self-determination, and collective well-being and is adhered to by all, rather than selectively to suit political agendas of the most powerful. We are proud to endorse the Renewed Mandate for Human Rights and stand in solidarity with all the communities and movements it uplifts.”
“What this country needs more now than perhaps ever before is a genuine commitment and true plan to end all human rights abuses, particularly the disturbing abuses and outright murder of far too many of our neighbours in horrific gulags across this country! These gulags and the abuse of government agents in our communities represent a historic legacy of this country, from its genocide of the indigenous peoples to the horrors of slavery, Jim Crow and to the murder of hundreds of thousands of workers who came from across the globe to build this country, who were merely fighting for dignified lives,” said Sheilah Garland-Olaniran, Coordinating Committee Member of Illinois Poor People’s Campaign; A National Call for Moral Revival. “We are proud of Congresswoman Delia Ramirez, as she puts forth this Declaration of Human Rights Resolution, and we stand with her in her resolve to fight. History demands that we fight and so we must and we shall!”
“With each passing day, our communities are facing crises mounted upon crises. When force overpowers law, when entire groups of people are dehumanized and when the dollars of a few drown out the voices of many, the security of every American is at risk. In this moment, we need vocal support, solidarity and, most importantly, action from members of Congress,” said Muslim Civic Coalition Executive Director Amina Barhumi. “Congresswoman Ramirez’s resolution affirms both the need for and a renewed commitment to policies that uphold our God-given rights and the freedoms we profess to defend as a democratic society. The Muslim Civic Coalition is proud to endorse this resolution and thanks the Congresswoman for her decisive leadership on human rights.”
“Congresswoman Ramirez’s Resolution on Human Rights offers a forward facing vision of what a values-based and progressive US foreign policy could be: one that centers people and humanity, not imperialism and corporate greed. From Chicago, to Palestine, and beyond, the U.S. must dismantle the systems of harm and militarism and invest in life-giving infrastructure. Jewish Voice for Peace Action is proud to support this legislation,” said Beth Miller, Political Director of Jewish Voice for Peace Action.
