Por Sean Reed
Chicago, Illinois (NED).– El Concejo Municipal de Chicago aprobó una nueva medida que exige un mayor respaldo de sus miembros para autorizar acciones relacionadas con el endeudamiento de la ciudad o la emisión de bonos; sus defensores afirman que esta iniciativa busca fomentar la responsabilidad financiera en la administración municipal.
El alcalde Brandon Johnson señaló que la medida generaría una burocracia adicional dentro del gobierno de la ciudad.
La medida, aprobada con 32 votos a favor y 15 en contra, exigirá el apoyo de al menos el 60 % de los concejales —es decir, una mayoría de tres quintas partes del concejo de 50 miembros— para aprobar cualquier nuevo endeudamiento de la ciudad.
El concejal Bill Conway, representante del Distrito 34, afirmó que el objetivo de la medida es garantizar un respaldo más amplio antes de aprobar el endeudamiento y el gasto municipal, dado que la deuda se ha ido acumulando a lo largo de muchas décadas.
“Nuestra carga de deuda es, en realidad, un factor que erosiona silenciosamente nuestro presupuesto. Este año destinaremos unos 2.000 millones de dólares al servicio de la deuda, y esa cifra aumentará el próximo año”, declaró Conway. “El riesgo que enfrentamos a futuro es quedar demasiado atados al pago de intereses de la ‘tarjeta de crédito’ de los contribuyentes, lo cual limitará nuestra capacidad para financiar parques, escuelas, carreteras, agentes de policía y clínicas de salud mental”.
El concejal Marty Quinn, impulsor de la iniciativa, manifestó su apoyo a un concejo municipal más independiente, pero aclaró que la medida se centraba exclusivamente en exigir mayor responsabilidad a los funcionarios públicos ante los contribuyentes de la ciudad.
“Esta ordenanza se basa en una política sensata y en buscar lo mejor para nuestros residentes. La propuesta no se limita a un solo alcalde; es un plan a largo plazo aplicable a todos los futuros alcaldes de Chicago”, afirmó Quinn. “La Asamblea General de Illinois exige una mayoría de tres quintas partes para todas las cuestiones relacionadas con la deuda. Es una práctica inteligente y sólida que, a mi juicio, la ciudad también debería adoptar. Considero que esto representa una victoria para los habitantes de Chicago”. El alcalde criticó la medida y señaló la hipocresía de algunos concejales que anteriormente habían aprobado el endeudamiento para iniciativas que ellos mismos apoyaban; además, calificó la medida como el “compromiso de los tres quintos”, una expresión utilizada históricamente para referirse al acuerdo sobre el cómputo de la población esclavizada de un estado a efectos de la representación en el Congreso.
“Lo que sí me parece irónico es que haya miembros que impulsaron este ‘compromiso de los tres quintos’ y que votaron a favor de contraer deuda para cubrir el déficit presupuestario”, declaró Johnson. “No considero que esta sea una forma útil de hacer crecer nuestra economía. Lo último que la gente espera del gobierno es que se convierta en un obstáculo para sí mismo”.
Al ser cuestionado sobre su elección de palabras, Johnson hizo referencia al uso que su administración ha hecho de los bonos de desarrollo económico, destinados principalmente a barrios desfavorecidos e históricamente habitados por población no blanca.
“Esos bonos de desarrollo económico nos han permitido fomentar el crecimiento de las pequeñas empresas. Pensemos en los corredores económicos, ya sea en Little Village, en Austin, en Chicago Avenue, en la calle 22 o en Cottage Grove, ¿verdad? Los principales empleadores de los barrios —al margen del sector público— son los propietarios de negocios negros y latinos”, afirmó Johnson.
Johnson no quiso aclarar si vetaría la medida o si permitiría que entrara en vigor tras la reunión del concejo del martes; no obstante, al concejo le bastaría con conseguir dos votos adicionales para anular un posible veto. Artículo publicado originalmente en The Center Square.
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Chicago passes rule requiring more votes for new debt
(The Center Square) – A new measure requiring larger support from the Chicago City Council to pass measures related to the city taking on debt or issuing bonds passed the city council in what supporters say is an effort to bring financial responsibility to the city.
Mayor Brandon Johnson said the measure would cause extra bureaucracy within the city government.
The measure, having passed 32-15, would require at least 60% of aldermen, or a three-fifths vote by the 50-member council, in order to approve any new borrowing for the city.
Alderman Bill Conway from the 34th Ward said that the goal of the measure is to require broader support for city borrowing and spending before measures pass, as debt has racked up over many decades.
“Our debt load is a really a silent killer on our budget. This year we’re going to spend about $2 billion on debt service and that number will increase next year,” Conway said. “The risk we are facing going forward is becoming too tied up in paying the interest on the taxpayers’ credit card that will crowd out our ability to fund parks and schools and roads and police officers and mental health clinics.”
Sponsor Alderman Marty Quinn said he supports a more independent city council, but the measure was solely about requiring more responsibility by public officials for the city’s taxpayers.
“This ordinance is about sound policy and doing the best for our residents. This proposal does not apply to one mayor. This is a long-term plan that would apply to all Chicago mayors moving forward,” Quinn said. “A three-fifths vote is required in the Illinois General Assembly on all debt related matters. It’s a smart and solid practice that I believe the city should also adopt. I see this as a win for the people of Chicago.”
The mayor was critical of the measure and pointed to hypocrisy of some aldermen previously approving debt in the past for issues they supported, and referred to the measure as the “three-fifths compromise,” the wording historically used referring to the agreement made about a state’s enslaved population counting toward congressional representation.
“What I do find ironic though is that there are members who led this three-fifths compromise who voted to borrow debt to close the budget deficit,” Johnson said. “I don’t find this to be a useful way to grow our economy. The last thing that people want of government is to get in the way of itself.”
Questioned on his word choice, Johnson pointed to the use of economic development bonds by his administration being used mainly in underprivileged and historically non-white neighborhoods.
“That economic development bond has allowed us to grow small businesses. The economic corridors, whether it’s in Little Village or whether it’s in Austin, Chicago Avenue or 22nd Street, Cottage Grove, right? The top employer outside of government in the neighborhoods are black and brown business owners,” Johnson said.
Johnson wouldn’t say if he’d veto the measure or let it take effect after the council’s meeting Tuesday, but the council would only need to pick up two additional votes to override a potential veto.
