Bolivia frente a la autocracia

Bolivia frente a la autocracia

Humberto Caspa, Ph.D. – hcletters@yahoo.com

La búsqueda de líderes políticos con propuestas extremas es un proceso que se va agudizando en los países desarrollados y en desarrollo.  Es un fenómeno mundial que ha estado cuestionado la viabilidad de la democracia como sistema político de gobierno que resuelve problemas de la vida real de sus poblaciones.

Los ya establecidos regímenes extremistas (autocracias), como la dictadura de Rusia bajo la mano dura de Vladimir Putin o el sistema cuasi democrático de Recep Erdogan en Turquía, han demostrado que estos gobiernos represivos han sabido responder a las necesidades de sus poblaciones, a quienes poco les ha importado perder sus derechos individuales o hacer prevalecer las instituciones democráticas.

Este fenómeno se ha prendido también en América Latina.  Los líderes que encajan dentro de este criterio de características autocráticas no tienen afinidad política.  Es decir, pueden ser de izquierda (Maduro en Venezuela y Ortega en Nicaragua) o derecha (Milei en Argentina y Bukele en El Salvador) y pueden utilizar los mismos mecanismos políticos de la democracia para establecerse como la “única fórmula político-económica” que soluciona los problemas de su gente.

En Bolivia, para las elecciones presidenciales de 2025, una parte de su población aspira por un contendiente que los guíe por el camino de la resolución de problemas a través de mecanismos rápidos y no democráticos.

A pesar de que el actual gobierno de Luis Arce Catacora proviene de las bases del Movimiento Al Socialismo (MAS), su gobierno se ha encuadrado dentro de la tradición democrática y ha sabido respetar los procesos constitucionales de su país, fomentando el crecimiento económico y creando opciones reales para los grupos más vulnerables.

Hasta ahora, Arce no se ha declarado como un candidato, pero está claro que sus intenciones es mantenerse en el poder por otros cinco años y participar en las elecciones venideras.

Sin embargo, Luis Arce tiene un reto para estas elecciones.   Evitar la llegada de un gobierno populistas con características autocráticas y autoritarias.  Esa posibilidad de gobierno no es de la extrema derecha de su país.

Irónicamente, el peligro para la democracia boliviana proviene desde el seno del mismo del MAS.  Evo Morales, quien, a su retorno a Bolivia y después de meses en exilo en tierras argentinas, ha estado planificando detalladamente su regreso al gobierno y supuestamente marcar otro hito en su país.

Morales cuenta entre cinco a 7 años de los mejores gobiernos de Bolivia.  Empero, los últimos años de su Administración fueron contradictorios a la democracia y se inclinaron al autoritarismo y la autocracia.

Morales perdió legitimidad con los bolivianos y no debe regresar al frente de su país.

Humberto Caspa, Ph.D. es investigador de Economics On The Move.

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