Biden condena la “teoría del gran reemplazo”

Biden condena la “teoría del gran reemplazo”

Nicholas Kamm

Buffalo.– El presidente Joe Biden condenó el martes el veneno de la supremacía blanca y dijo que la nación debe “rechazar la mentira” de la “teoría del gran reemplazo”, la ideología racista expresada por el hombre que mató a 10 personas negras en Buffalo.

Esta teoría argumenta que los estadounidenses blancos corren el peligro de ser sustituidos por personas de otras razas, mientras que en otras latitudes sus seguidores alertan de que el supuesto reemplazo estará protagonizado por la inmigración musulmana.

Frente a familiares de las víctimas, autoridades locales y socorristas, Biden dijo que la diversidad es la fuerza de Estados Unidos, que la nación no debe dejarse distorsionar por una “minoría odiosa”.

“En Estados Unidos el mal no triunfará, se los prometo”, dijo el mandatario. “El odio no prevalecerá, la supremacía blanca no tendrá la última palabra”.

La pareja presidencial estadounidense rindió homenaje una horas antes este martes ante una montaña de flores a las 10 víctimas de la matanza racista ocurrida el sábado en Buffalo.

Poco después de su llegada a esta ciudad del noroeste de Estados Unidos, el presidente Joe Biden y su esposa Jill visitaron el supermercado Tops donde se produjo una de las peores matanzas en la historia reciente de Estados Unidos.

Bajo un sol deslumbrante, se acercaron a la montaña de flores, mensajes y velas que la gente ha ido dejando al pie de un árbol en medio de un silencio roto por el viento y los clics de las cámaras de los fotógrafos. La primera dama depositó un ramo de flores blancas. Joe Biden se santiguó tras retirar sus gafas de sol.

La pareja presidencial se reunió con familiares de las víctimas, miembros de los equipos de socorro y responsables locales, antes de que el presidente pronuncie un discurso a las 17H00 GMT.

El demócrata, de 79 años, calificó en su discurso la matanza “como lo que es: terrorismo motivado por una ideología del odio perversa, una ideología que desgarra el alma de nuestro país”.

La matanza de Buffalo recuerda cruelmente que Biden, elegido con un mensaje de unidad, no ha logrado hasta ahora calmar a un país corroído por el odio racial y la violencia que dejan las armas de fuego. Sabedor de que su partido demócrata no dispone de mayoría suficiente, quiere, pese a todo, instar al Congreso a “actuar para que las armas de guerra no circulen en nuestras calles” ni “caigan en manos de criminales o de personas que sufren enfermedades mentales”.

El presidente pide desde hace tiempo que se prohíban los fusiles de asalto como los utilizadas el sábado. Es lo que hizo Nueva Zelanda después de la matanza racista contra mezquitas en Christchurch en 2019, una matanza que habría inspirado al presunto asesino de Buffalo, Payton Gendron, de 18 años.

Biden querría hacer obligatoria la verificación de antecedentes penales y psiquiátricos de las personas que compran armas de fuego. Pero todas estas iniciativas se han topado con la oposición republicana muy apegada al derecho constitucional de portar armas, y con el poderoso lobby del sector, la NRA.

La organización Gun Violence Archive ya censó más de 200 “tiroteos de masas” en lo que va de año. Diez por semana de media de media.

“Motivado por el odio”. Una de las más graves matanzas fue la del sábado, por este joven blanco quien, con su fusil de asalto, perpetró “un crimen racista motivado por el odio”, según las autoridades.

Antes de la matanza, Payton Gendron publicó un manifiesto racista de 180 páginas, en el que se define “fascista”, “racista”, “antisemita” y se reclama adepto de la teoría conspiracionista del “gran remplazo”.

Biden suele recordar que decidió lanzarse a la carrera por la Casa Blanca después de la manifestación de la extrema derecha en agosto de 2017 en Charlottesville (Virginia, sur). Una mujer perdió la vida atropellada por un neonazi que embistió con su auto a un grupo de manifestantes antirracistas.

Desde su llegada a la Casa Blanca promete reparar “el alma” de un país que fundamentalmente estaría unido. Pero que carece de herramientas para pasar al acto.

Joe Biden, que ha prometido proteger a los afroestadounidenses, ni siquiera ha logrado hacer votar una legislación federal para proteger el acceso a las urnas de las minorías, amenazadas en los estados del sur, en manos de los republicanos.

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y la primera dama, Jill Biden, visitan un monumento cerca de una tienda de comestibles Tops en Buffalo, Nueva York, el 17 de mayo de 2022. (NICHOLAS KAMM/)

 

Leave a comment

Send a Comment

Your email address will not be published.

18 + seven =