Amigos:

Muy por el contrario a lo expresado por los historiadores clásicos, la puesta en marcha de esa planificación expansionista del Espacio Vital, ninguna relación guardó con lo implementado en Alemania, antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

Debiéndose re etiquetar como una invención del Imperio Japonés, dicha máxima, apenas comenzados los treinta y con hegemonía por parte de los Nipones, en toda la costa de esa retrasada China.

Que, en estado feudal, no supo, más que retroceder y ceder terreno a esos invasores, quienes coronaron su fulminante avance con la captura de Shanghái, poco antes de los bombardeos a Pearl.

Pero sin que sea trascendente la identidad del innovador, Hitler y Tojo, a diferencia de este expansivo Xi Jinping, avanzaron en la toma de ricos territorios por la carencia propia de los mismos.

Y si bien con tropas más y mejor adiestradas como pertrechadas, por esa alocada e insensata aventura, se lanzaron a la conquista de dos gigantes y ya sabemos lo acontecido en el Frente Oriental que sus aliados sufrieron con apenas dos radiaciones.

Ambos requerían urgentemente de petróleo, pero se aventuraron a azuzar la cola del tigre, apenas eso.

Pero hoy es un Titán, con todo el respaldo tecnológico, comercial, bélico e infinitamente ingente, en tropas y equipos, quien ha resuelto ir por el todo.

Cuenta con una población disciplinada a fuer de un Estado del todo omnipresente y sin disensos en su dirigencia, más una población de sus clases más empobrecidas, no contaminadas aún con el masivo consumismo de bienes suntuarios.

Y del otro lado ¿quiénes están para detener al politburó del Comité central en Beijing?.

Bueno, principiaré con un Occidente envilecido, afín a los narcóticos, con una saturación de la ingesta de un mero banalismo expresionista y, sin aptitud para nivelar a los chinos en saldos exportables, por los muy menores precios de materias primas y salarios de los últimos.

Puede disponer ya, la movilización de una soldadesca de ciento cincuenta millones de tropas de Infantería.

Más una Fuerza Aérea de veinticinco mil jets de combate y demás cargueros de apoyo.

Casi una treintena de portaaviones cinco mil navíos artillados de superficie.

Y por si fuese insuficiente tres centenares de sumergibles nucleares.

La NATO, ni aún en la plenitud de la concordancia más cerrada y triunfalista, podría llegar con un indecible y denodado esmero, anteponer un mínimo defensismo a la colosal fuerza combinada china, a nada que supere el diez por ciento de contrarréplicas.

Lo que, merced a una lectura meramente aritmética, me obliga a deducir que los chinos no se consideran oponentes de nadie, sencillamente porque nada les puede hoy o podrá mañana disputar el título por la corona mundial de pesos máximos.

Esa tan pobre como derruida UE, demostrará merced al testimonial simbolismo de aplicarle sanciones aduaneras a un Coloso que éste, con retirar el turismo receptivo, y sin mover ni uno de sus meñiques, sólo aproximará y adelantará su inexorable bancarrota.

Ni hablar de exteriorizar el quien la tiene más larga, suplicando al lector, me dispense esa coloquial sinonimia.

Y también cuenta en su coleto con suficiente resto, para aquilatar con una suerte de meta mensaje al universo musulmán, por el confinamiento -bastante brutal, de las minorías islamitas que habitan sus dominios.

En otras palabras, China ya no necesita de Moscú, ni para equiparse militarmente ni para nada más, porque cuenta con sobrada autonomía para ponerle la pata encima a todos los que osen desafiar su incalculable plenipotencia.

Nos metieron el bicho, tan sólo para mediar sus superioridades de todo tipo, y las tristes y grandes carencias de todo género que Occidente enfrenta, pero ignora como resolver esos traumas.

Y EE UU, con una, digamos, impotencia sobreviniente, al haber tomado nota de los cataclismos texanos por la ruinosa condición de sus servicios esenciales de agua, gas y electricidad que padece integralmente toda la infraestructura federal por igual.

Dicho desde otro vértice, primero la virosis, a continuación falsos antígenos, y después de ello, un emisionismo monetario de dólares & euros que, está sumergiendo el futuro de un restañamiento económico que resultará tan fútil como utópico.

Y para colmo de males, el emergimiento súbito de estas criptomonedas -Bitcoin en particular-, sólo deben su constante alcismo cotizatorio a la irrupción hacia lo profundo de esas divisas paralelas, la quirúrgica e indómita irrupción en su mercadeo del lavado de activos y las compraventas clandestinas de armamentos.

Esto es que, los antiguos narcodólares ya no desvelan a la FED, por las recapturas de los mismos hacia un circuito legitimado.

Precisamente porque los lavadores mayoristas por esas crípticas ya han optado definitoriamente, sobremanera por la generosa ductilidad de su inembargabilidad.

Y puntualmente eso, antes que después, llevará a estos pekineses, cuando el sistema monetario capitalista “se rinda, a disponer sobre esas virtuales monedas, lo que en ganas les venga.

Como sin ir más lejos, derogar y disolver sus plataformas de un plumazo.

              De manera que, muy a diferencia de lo sustanciado durante el primer lustro de los cuarenta, en esta ¿apocalíptica? ocasión, la opinión pública mundial, no deberá de aguardar, como antaño, hasta lo postrimero de 1943, para decodificar la quimérica extensión de ese perdidoso Eje.

Toda vez que un Pueblo tan invadido y opiado por los británicos cuando muy débil se encontraba para reinvertir tan feroz pillaje, aprendió lo sustantivo en las desventuras de sus mayores.

Y sin recurrir a otros reduccionismos, tan evidentes a los que he desinsaculado, todo me inclina en concluir que…CHINA ARMA SU PROPIO LEBESRAUM.

Cordialmente Carlos Belgrano

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